Ir a contenido

Mamá, quiero ser dietista

Bernat Gasulla

'Las Campos' tiene muchos defectos pero una virtud: abordar sin tapujos el exceso de peso

Quienes esperaban que el 'docu-reality' 'Las Campos' fuera la versión hispánica de 'Las Kardashian' se llevaron cierta desilusión tras ver el primer episodio de la producción de Mediaset. Contrariamente a todas las expectativas, María Teresa Campos y su hija Terelu, al menos en esta primera entrega, acabaron protagonizando un espacio de salud pública digno de la mejor televisión por cable anglosajona. Se abordaron las grandes preguntas existenciales que rondan el problema de la obesidad: ¿Por qué estoy gorda si como poco? ¿Tiene que ver con el sobrepeso haber sufrido una grave enfermedad? ¿Sacarina o stevia? ¿Leche desnatada, semidesnatada o de soja?

Sarcasmos aparte, la sinceridad con la que Terelu aborda ante las cámaras su exceso de peso desarmó a los escépticos y a los muchos que habían afilado los cuchillos para descuartizar a la familia real de la tele española. Es difícil poner a bajar de un burro a quien admite sin tapujos que no se reconoce en el espejo, que no se desnuda completamente cuando mantiene relaciones sexuales o que implora a sus amigas que no le envíen fotos antiguas porque le entran ganas de llorar al verse tan joven y tan delgada.

El programa de Telecinco es exhibicionista, repetitivo y falto de ritmo, y la alusión continua a la comida y la dieta resulta cansino. Podemos hacer unas risas con la relación de María Teresa Campos con el servicio doméstico (¿cómo tratará a la empleada sin cámaras delante?) o con el dormilón Edmundo Arrocet (para nosotros siempre será Bigote), que se levanta a las 12 tocadas. Podemos sospechar que el programa es en realidad un anuncio para vender el casoplón de las Rozas y el ático de Madrid.

Todas esas y muchas otras faltas no borran un gran mérito de 'Las Campos'. En épocas de aberraciones estéticas como el 'ab crack', que ponen en peligro la salud de miles de jóvenes, resulta reconfortante que personajes tan odiados y a la vez queridos como las Campos se hayan lanzado a tumba abierta para demostrar que el exceso de peso es solo eso, un exceso de peso, y que la vida es, afortunadamente, muchas cosas más. 

0 Comentarios
cargando