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EDITORIAL

La intolerable contaminación de Flix

Es imprescindible que, como exigen el Ayuntamiento y la Generalitat, una auditoría externa certifique el estado real de los trabajos de limpieza del embalse

Hace ya 12 años que se reveló la magnitud de la contaminación del embalse de Flix a causa de la actividad de la factoría de Ercros (hasta 700.000 toneladas de residuos contaminantes se acumularon en el pantano), y la zona no solo sigue contaminada, sino que ahora aparece otro foco: el subsuelo muestra unos niveles altísimos de metales pesados y compuestos organoclorados. Dicho de otra forma: en algunas zonas hay riesgo cancerígeno por exposiciones que superen los 25 minutos.

Es el último capítulo de un desastre ecológico, político y empresarial de gran magnitud que aparece en plena polémica sobre las obras de limpieza del pantano. En su momento, el Ministerio de Medio Ambiente presentó las tareas de descontaminación como modélicas, pero lo cierto es que han sido todo lo contrario: herméticas y con un escándalo de corrupción que incluye la detención por presunto fraude de la cúpula de la empresa pública encargada de la limpieza, Acuamed, entre ellos el director de la obra en Flix. Unos pinchazos telefónicos revelaron que Acuamed llegó a planear lanzar salfumán al Ebro para ahorrar en la limpieza del embalse. Así las cosas, es imprescindible que, como exigen el Ayuntamiento y la Generalitat, una auditoría externa certifique el estado real de los trabajos de limpieza, aún incompletos. Muchos en Flix temen que los contaminantes jamás desaparezcan. Es obligación de la administración y de la empresa que eso no suceda.