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LA TELE NO ES INOCENTE

Antonio García Ferreras y Ana Pastor.

DAVID CASTRO

Ana y Antonio, ha ganado un matrimonio

Ferran Monegal

El debate de los cuatro candidatos lo ganó La Sexta

El debate no lo ganó ninguno de los que estaban en el plató. El debate lo ganó La Sexta, es decir, el tándem Ana Pastor Antonio García Ferreras. Gracias a ellos y a su equipo, lograron que su cadena fuera la más seguida por la audiencia (14,1%). O sea que La Sexta se reafirma en lo que ya consiguió hace tiempo: en materia política, ser la cadena de referencia.

La siempre punzante Cristina Almeida fue la que definió mejor la velada de los aspirantes a presidente. Cuando Ferreras le preguntó: «¿Cómo has visto el debate?», ella contestó: «Del debate he echado de menos el debate, precisamente. Estaban tan encorsetados. Tan poca espontaneidad. Parecía un tribunal de oposiciones». Desde un punto de vista exclusivamente televisivo y periodístico, el momento más significativo fue cómo resolvió TVE-1 la llegada de Pablo Iglesias. Lo primero que hizo el lider de Podemos fue dirigirse hacia los manifestantes con pancartas que protestaban, precisamente, contra la manipulación en TVE. La redactora de TVE-1 que ponía la voz en off se quedó perpleja. Optó por explicarlo de esta forma: «Parece que Pablo Iglesias no llega por los cauces tradicionales» y añadió con no poco desconcierto: «Se acerca a un grupo de manifestantes... imagino que para hablar con ellos». ¡Ah! Lo de «un grupo de manifestantes» es delicioso. Sobre todo porque todos nosotros, desde casa, estabamos viendo -eso no lo pudieron tapar- las pancartas que decían: «RTVE, ¡Salvemos lo público! ¡Luchemos por lo público!». Hombre, pues salvemos también a la abnegada redactora de TVE-1. Según lo que hubiese comentado, los que actualmente mandan en esa cadena igual la suspenden de empleo y sueldo. Este lance es una anécdota; pero es un buen retrato que trasciende y  explica por qué TVE ha perdido toda credibilidad, y la audiencia huye de ella refugiándose en La Sexta.    

Del artista que diseñó la escenografía del plató digamos que ¡ese sí que merece ir a galeras! Tranformó el recinto en una jaula tapizada con barrotes. Tosca verticalidad de rejas carcelarias. Debería ir a alguna escuela de diseño a aprender las bondades de la horizontalidad que ya en 1919 predicaba el maestro Walter Gropius. De los tres moderadores, resaltemos a Vicente Vallés. Es el único que agilizó un poco la sesión. La audiencia se lo agradecemos enormemente.