Un órgano consultivo de la Generalitat

¿Un pelotón de juristas?

La Comissió Jurídica Assessora no tiene como misión acompañar al Govern en su orientación política

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¿Un pelotón de juristas?

FRANCINA CORTÉS

El 10 de mayo fue un día importante de la Comissió Jurídica Assessora (CJA). Se incorporaba Eva Pons, profesora de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona. Alfred Lamarca, profesor de Derecho Civil de la Pompeu Fabra y presidente de la CJA, leyó un discurso del que había oído hablar, pero hasta hace poco no he podido leer. Quisiera comentarlo, porque pienso que traslada una imagen equivocada de lo que debe ser y es la CJA. Como se suele decir en los dictámenes, la mía es una opinión que se somete a cualquier otra que tenga mejores argumentos, y que se expresa con el respeto que se merece un jurista como el doctor Lamarca.

En su discurso del 10 de mayo, el presidente de la CJA cita unos versos de Salvat-Papasseit, en los que el poeta emplea la imagen de un pelotón de soldados, a los que solo un beso puede hacer prisioneros. Impulsado probablemente por la fuerza de la cita literaria, dice el profesor Lamarca que los miembros de la CJA, «haciendo nuestra la divisa poética de Salvat-Papasseit, podemos ser ese pelotón de juristas que solo se rinden ante la justicia, que como juristas de vanguardia rompemos las rejas de la injusticia aplicando el derecho, y que pedimos ser los primeros en conseguir soluciones justas, a recibir los primeros el beso de la justicia». Hacia el final del discurso, la posibilidad de que los miembros de la CJA sean un «pelotón de juristas» se presenta ya como una realidad. En efecto, el doctor Lamarca dirige al presidente y a los miembros del Govern de la Generalitat para decirles que no deben tener miedo en la búsqueda «de los ideales de libertad, de igualdad, de dignidad humana y de justicia». Y continúa: «No estáis solos, no tengáis miedo. El pelotón de juristas que somos los miembros de la Comissió Jurídica Assessora estaremos a vuestro lado».

METÁFORA MILITAR

Lo que en Salvat es una imagen poética, en el discurso del presidente de la CJA acaba siendo una metáfora militar que me parece poco afortunada, porque hace pensar en un grupo sometido a la disciplina que impone su líder. Que, por otra parte, aparenta querer ponerlo al lado del mismo Govern al que debe controlar en cuanto a la corrección jurídica de muchas de sus actuaciones. Aunque pueda compartir con el Govern -y con la oposición, y con las personas de buena voluntad...- la aspiración a alcanzar nobles ideales, la tarea de la CJA implica una clarísima diferenciación de papeles institucionales, donde no tiene nada que ver la coincidencia en unos valores de los que ninguna institución o profesión tiene el monopolio. La CJA, según la ley catalana 5/2005 que la regula, es el «alto órgano consultivo del Govern» y goza de autonomía «para garantizar la objetividad y la independencia, de acuerdo con el Estatut de autonomía y la Constitución». Su tarea fundamental es controlar la legalidad de las normas reglamentarias, muchas de ellas nacidas de la iniciativa del propio Govern (arts. 8 y 9). Y, pese a compartir con el Govern grandes principios éticos y políticos, la CJA no puede expresar en sus dictámenes ningún juicio de oportunidad o conveniencia, salvo que le sea solicitado de manera expresa (art. 13.2).

GOBIERNO TIRÁNICO

En un discurso anterior, el mismo doctor Lamarca dejaba muy claro lo que en mi opinión es el fundamento de la existencia de una institución como la CJA. Decía el 23 de febrero de 2016 que la idea de que «un gobierno al margen del derecho es un gobierno tiránico» y eso «es una piedra angular en la historia de los catalanes». Y, poco antes de terminar, decía: «En esto consiste nuestra función consultiva, estudiar la legalidad de los proyectos de disposiciones generales y de las propuestas de resolución que Govern y administraciones se proponen aprobar en determinadas materias muy cualificadas».

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Me parece impecable; la tarea de la CJA es esta. La CJA, gracias a la alta cualificación de sus miembros, emite informes jurídicos independientes de gran rigor. No es ni puede ser una institución que tenga como misión acompañar al Govierno en la orientación política que este haya decidido. Menos aún puede la CJA hacer la vista gorda si el Govern, el de ahora o cualquier otro, actuara fuera de la legalidad. No creo que lo haya hecho nunca la CJA, y estoy seguro de que nunca lo hará. Estoy igualmente convencido de que la misma CJA actuará siempre en el marco de la Constitución y del Estatut, como le impone el artículo 1 de su ley. No hay que decírselo a la CJA, que lo sabe y lo tiene en cuenta, pero, por si acaso alguien de fuera de la CJA lo olvidara, repito las palabras del doctor: «un gobierno al margen del derecho es un gobierno tiránico» y eso «es una piedra angular en la historia de los catalanes».

La CJA no puede ser un pelotón de juristas. Es una institución clave para mantener el imperio de la ley. El modelo de la brigada Aranzadi, que a algunos les puede parecer atractivo, es mejor dejarlo de lado.