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IDEAS

El teatro que se cuece

Josep Maria Pou

Sin necesidad de ajustarse a la oportunidad del centenario, cualquier momento es bueno para acercarse al teatro de Arthur Miller.  El año pasado, coincidiendo con la fecha exacta (Miller nació en octubre de 1915), se abrió el portón de las celebraciones por el que salieron en estampida la mayoría de sus obras para ocupar, diseminadas, los escenarios de medio mundo. Hasta Barcelona llegó alguna y, esta es la mejor noticia, seguirán llegando otras, en fechas ya muy cercanas.

En el Teatre Romea se vio hace poco 'Panorama des del pont', un montaje en el que los actores se comían, a mi parecer, la mayor parte del queso. Creo, sinceramente, que el espectáculo (el texto de Miller, en cualquier caso) merecía mejor recepción que la que tuvo. Ahora la función gira con éxito por los teatros de toda España y seguirá haciéndolo la próxima temporada.

El Grec de este año abre su programación -¡el teatro vuelve a la noche inaugural en Montjuïc!- con 'Las brujas de Salem'. Palabras mayores. Y, al tiempo, el Teatre Goya presenta 'El preu', otra de sus obras capitales. Programa doble, pues. Para relamerse, que dicen los golosos. Para comer y no saciarse, que dicen los gourmets. Para repetir sin miedo al empacho, que decía mi abuelo ante los macarrones de mi madre.

Me gusta saber que ahora mismo, en el momento en que escribo esto (y quizá también en el momento en que usted lo está leyendo) las gentes del teatro, en algún lugar de esta ciudad, velan sus armas, ensayando a conciencia, para servirles el mejor Miller con la mejor receta. En algún lugar, en lo oculto, Andrés Lima se confabula ahora con Lluís Homar, Carles Canut, Carme Sansa, Nora Navas, Borja Espinosa y muchos más, para sacar de la oscuridad a las brujas y llevarlas a plena luz la noche del uno de julio (puede, incluso, que algunos de los actores, al acabar el ensayo, se metan en un cine donde se proyecte 'La bruja' -mucho que ver con las susodichas de Salem- para impregnarse de su ambiente y de su angustia). Como me gusta saber que, en el otro extremo de la ciudad, bajo techado, Sílvia Munt hace lo mismo con Ramon Madaula, Pere Arquillué, Lluís Marco y Rosa Renom para  que 'El preu' llegue a emocionarles -y conmocionarles- como solo ese texto de Miller puede hacerlo.

Todos al tiempo. A fuego lento. A la chita callando. Ensayo a ensayo, frase a frase, palabra a palabra. Como quien hace el pan, mientras la ciudad duerme.

Temas: Teatro

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