14 jul 2020

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Al contrataque

Pedro Sánchez, de pie en el centro, durante la presentación de su gobierno del cambio, el domingo 15 de mayo.

EFE / ALBERTO ESTÉVEZ

'Senoiccele'

Risto Mejide

Cada vez me gusta más el cariz que están tomando los asuntos de la política en este país. El otro día, un preposcandidato -al que le tengo mucho respeto pero que nunca deja de sorprenderme o quizá precisamente por eso se lo tengo, no sé- presentó algo así como su equipo de gobierno en caso de que ganase las elecciones… en solitario. Un caso que si se cumplen las encuestas jamás se dará, pero eso ahora da igual. Eso importaba antes, cuando las cosas eran racionales y previsibles.

Así a priori pensé que estaba poniendo el carro antes que los bueyes. Que le había dado por empezar la casa por el tejado. Pero no. Luego lo pensé mejor y me di cuenta de que lo que está haciendo es innovar, sacarnos de este bucle y de paso enviarnos un mensaje al resto de la sociedad. Como apuntó el sabio, locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes. Y es que si ninguno ha sido capaz de formar un gobierno haciendo las cosas del derecho, por qué no intentarlo ahora haciendo las cosas del revés. Oyes que si lo de las elecciones no nos ha funcionado, démosle la vuelta. Es el momento de invertirlo todo. Es el momento de las 'senoiccele'.

En las 'senoiccele', arrancamos descubriendo que todos los partidos nos han mentido, ya que ninguno cumple su programa electoral y todos siguen haciendo el pingüino hasta Bruselas porque nadie se atreve a subirse los pantalones. Así, de entrada ya algo tenemos ganado. Automáticamente después, vemos que los partidos pactan con los que algún día jurarán ni mirarse a la cara. Continuamos siendo los principales beneficiados. No está mal. A que no.

CIERTO ACTO DE CONTRICIÓN

En las 'senoiccele', ocurre antes la fiesta de democracia que la jornada de reflexión. Porque estaría muy bien que por una vez hiciéramos ese sano ejercicio de pensar a quién hemos votado, cierto acto de contrición. Como todo el mundo sabe, el ser humano es un ser que funciona mejor por arrepentimiento que por advertencia, o lo que es lo mismo, se reflexiona mejor sobre lo que NO hay que hacer cuando ya estás de resaca, cuando ya todo es demasiado tarde, ocurre con el alcohol y la fiesta, y con todo lo demás.

Por último, en las 'senoiccele', después de reflexionar, saldrían todos los candidatos a decirnos lo que van a hacer y lo que no. Cosa que ya habríamos comprobado antes, con lo cual a ver quién tiene la cara dura de mentirnos a la ídem. Y lo mejor, las 'senoiccele' acabarían con la consiguiente retirada definitiva de toda cartelería y con la devolución por parte de los partidos políticos de más de 130 millones de euros que nos costó poner las urnas.

Claro que alguno pensará que de este modo volveríamos a ser gobernados por los mismos de los últimos 4 años. Qué tontería. A que sí.