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Ana Pastor, en la Puerta del Sol, rodeada de indignados (La Sexta).

Ana aguantó la indignación

Ferran Monegal

Pocas cadenas se habrían atrevido a meterse en plena indignación. Una cosa es bajar con las cámaras a la calle cuando la calle está de fiesta. Es muy gratificante. Y cómodo. Otra distinta es sumergirse entre los airados, los indignados que estaban el domingo en la Puerta del Sol manifestando claramente que lo que ocurrió hace ahora cinco años, aquel extraordinario movimiento del 15-M, tiene hoy todavía más vigencia y más razón de ser.

La Sexta se atrevió. Ana Pastor (El objetivo) se instaló a ras de suelo. Montó su plató en mitad de los manifestantes. Y no se quejó, ni dijo aquello de «Yo no he mandado mis cámaras a luchar contra los elementos». Dijo otra cosa. Aguantando la pitada general, que duró todo el programa, exclamó: «Podíamos habernos instalado en alguna azotea, pero desde las azoteas no se escucha a la gente». Efectivamente. No se hubieran escuchados los gritos de: «¡Fuera, fuera de aquí!», y también «La plaza es nuestra, no de La Sexta». Ni hubiésemos tenido los primeros planos de pancartas levantadas a mano que decían: «La plaza no es un plató» y «La Sexta hace negocio».

La mayoría de cadenas eso no lo hubieran tolerado. Nos lo habrían escondido. Silenciado. Esa valentía merece reflexión por parte de los indignados. Hace cinco años, hubo quejas por la poca atención que prestaba la tele al movimiento del 15-M. Ahora, cinco años después, molesta que esté la tele. Parece incoherencia. Yo deseo que Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, acepte finalmente que se coloque en la Puerta del Sol esa placa que pone «Dormíamos, pero despertamos». ¡Ahh! Más que una advertencia, es una hermosa constatación. No se puede reprochar ahora que La Sexta, y Ana Pastor, en lugar de dormir, hayan estado donde tenían que estar: en la Puerta del Sol, entre la gente, y bien despiertas.

MÁS SOBRE EL ATENTADO DE 'CUÉNTAME...' .- Me advierten amigos y lectores que en noviembre de 1984 sí hubo un atentado en Madrid. Y me reprochan que ayer dijese que no. Ya lo sé que lo hubo, pero no como nos lo cuentan en Cuéntame... Yo me refería a atentados con muertes. El de noviembre, en Madrid, contra Luis Rosón -hermano del ex ministro, Juan José Rosón- fue un ataque del que afortunadamente se recuperó. Tampoco ocurrió con bomba lapa en el coche, como escenifican en la teleserie. Fue un ataque con pistolas. El atentado, tal y como lo describen en Cuéntame..., nunca existió.