24 sep 2020

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La rueda

La estrategia del PP

Carlos Elordi

Se diría que lo que pretende el partido de Rajoy es que en el 26-J aumente la abstención

Por lo que se oye, se diría que el PP ha ordenado a sus corifeos mediáticos que hagan todo lo posible para que crezca la abstención. Y puede que lo consiga, pues la derecha domina la escena mediática e influye de manera determinante en la conformación de los mensajes que recibe la gente. Ese poder no le ha evitado perder más de un tercio de sus votos hace cinco meses. Para eso hacían falta otras cosas. Pero puede permitirle aburrir al personal hasta el punto de que una parte del mismo concluya que como todo va a seguir igual no merece la pena molestarse en votar.

Que Rajoy inicie la nueva campaña repitiendo lo mismo que ha venido diciendo desde hace meses indica que los tiros pueden ir por ahí. Desmovilizar al electorado potencial de los demás partidos con la esperanza de que el suyo se mantenga incólume puede darle la presidencia del Gobierno. Seguramente jugará esa baza hasta el final.Tampoco tiene otra. Ni él ni el PP pueden renovar su discurso y no tienen más remedio que repetir lo del crecimiento, lo de la estabilidad y lo del sentido común que, en boca de Rajoy, es reacción pura en su versión más cutre.

La mala situación interna, y externa, del PSOE no anima a pensar que se pueda fácilmente desmontar esa patraña. Y aunque Albert Rivera siga luciendo su frescura, Ciudadanos parece cada vez más atrapado por la dinámica del PP y corre el riesgo de desdibujarse del todo.Y lo que es peor, ninguno de estos dos partidos transmite ya la sensación de que están ahí para cambiar algo importante. Ese recurso se les ha agotado. Veremos si son capaces de renovarlo en la campaña.

Quedan Podemos e IU. Si se juntan pueden mejorar sus posiciones. Pero está cada vez más claro que van a quedar fuera del juego del poder. La incógnita es si sabrán manejar su marginalidad para hacer que el estanque se mueva. Lo cual no es imposible.