Ir a contenido

OPINIÓN

Inversión

Josep-Maria Ureta

La distribución que ha hecho Greenpeace sobre las reuniones secretas de EEUU con la UE es una buena/mala noticia. Confirma que el secretismo y la imposición vergonzante a los eurodiputados no ha impedido obtener los textos por otros medios (grado de 'legalildad' aparte). Lo malo es que se confirman las peores perspectivas sobre quién lleva la voz cantante: las multinacionales, estén del lado que estén del Atlántico. En el caso de transgénicos y riesgo, ya es cuestión de cultura legislativa. Donde Europa dice de un producto alimenticio o farmacéutico que el principio es "está probado que no es nocivo", en EEUU se prima el "riesgo": "No está probado que sea nocivo".

El tratado lleva el nombre TTIP, en referencia al comercio y a la inversión. Ya se ve que lo de inversión no se refiere solo a cuestiones financieras. También del orden de una frase. Moviendo simplemente de sitio un modesto "no", se cambia uno de los principios que más han caracterizado la legislación comunitaria (el famoso acervo, la acumulación de experiencias). La ronda negociadora se inició con sigilo a finales de febrero. Ahora empieza la ronda de la transparencia. Buena inversión.

0 Comentarios
cargando