28 nov 2020

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Aquí huele a muerto

Toni Aira

La campaña electoral tiene la pinta de un 'PSOE contra Sánchez' en toda regla

Cuando los más listos y los últimos en llegar saltan del barco. Cuando los que encizañaban desde la sombra vuelven a atreverse a hacerlo ante los focos de las cámaras. Cuando se te pone cara de oportunidad perdida, y no puedes disimularlo. Entonces, políticamente, huele a muerto. Ahora al que todos estos indicadores dan por amortizado es a Pedro Sánchez. A dos meses de las elecciones. ¿Tendrá tiempo de remontar? Y, sobre todo, ¿los suyos le darán alguna opción de hacerlo? Porque ahora Mariano Rajoy está en ello, y de qué manera, después de que la mayoría lo diera por finado después del 20-D, y ya ni a José María Aznar lo tiene conspirando con fuerza a sus espaldas, oportunamente entretenido como tienen al expresidente con sus cosillas de Hacienda. Pero Sánchez no tiene recursos de este calibre a su alcance, por ejemplo para restar ni que sea un poco de la presión que le dedica la presidenta andaluza, Susana Díaz.

De ahí que la campaña electoral española tenga la pinta de un 'PSOE contra Sánchez' en toda regla. Lo de Carme Chacón e Irene Lozano renunciando a ir en listas, por motivos bien diferentes pero con el mismo sustrato, no son más que pequeños indicadores del problema de fondo. Y es que, como dijo Xavier Domènech de En Comú Podem, hoy habría gobierno con Sánchez de presidente, si el secretario general PSOE mandara en su casa. Pero no es el caso y el PSOE de toda la vida se ha impuesto. Él y sus grandes lagunas.

¿"La España plural"? ¿"Un gobierno de izquierdas"? Bienvenidos al mundo real, votantes del PSOE que aún queden, también en Catalunya. El jacobinismo del PSOE, su conservadurismo y su cobardía han abortado la opción de Sánchez presidente. Lo han hecho ahora y lo han hipotecado de cara a junio. Porque ahora tenía los votos para serlo, le han obligado a renunciar a ello pactando con Ciutadans, y repetir resultados en las próximas elecciones ya no es ni mucho menos un escenario que le asegure nada. Al contrario.

Sánchez podría haber pactado con Podemos y haber conseguido la abstención de Convergència y de Esquerra, si hubiese podido contraer compromisos en clave de izquierda, de progresismo y de un esquema federal y democrático diferente al del PP. Pero eso en el PSOE no cabe. Tampoco con un Sánchez que si en los próximos comicios queda más o menos como ahora, segundo (y ya no digamos nada si queda tercero), tendrá las horas (de la misma noche electoral) contadas. Y el PSOE, a ceder el paso como siempre había pasado hasta ahora, a la lista más votada en unas elecciones al Congreso. Y el PP a gobernar, solo o en compañía de Albert Rivera. Pinta así de mal, Pedro. Desmiéntelo, si puedes, con hechos.