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MI HERMOSA LAVANDERÍA

'Ragazza sola, ragazzo solo'

Isabel Coixet

Voy en el coche conduciendo y cantando 'Starman' ante el estupor de mis vecinos de atasco. Tengo un recuerdo muy vívido de cuando escuché esta canción por primera vez en mi adolescencia y de cómo me hizo sentir: como si rozara la certeza de que efectivamente hay alguien o algo de otra galaxia que nos vigila y duda de si intervenir o no en nuestros asuntos. Me sigue transmitiendo la misma sensación, aunque la haya escuchado mil veces: la de que merece la pena vivir y luchar y ser mejor persona, que la inocencia nos salvará, que hay algo mas allá de las galaxias que quizá dote de sentido a este sinsentido de mundo nuestro. Cuando hago listas de canciones para mi funeral –sí, hay ratos en que pienso en esas cosas– 'Starman' siempre está entre ellas. Si Bowie solo hubiera escrito esta canción, ya podría entrar por la puerta grande de la historia. Muchas veces pienso que el auténtico 'Starman' era él. Solo espero que haya vuelto entero a la galaxia de la que salió y que, de alguna manera, siga vigilándonos desde allí y nos envíe alguna onda ultramagnética que nos saque de este marasmo.

Otra de las canciones mas famosas de la historia del pop es probablemente 'Space oddity'. Basta escuchar los primeros compases para estar flotando en el espacio en una cápsula a punto del colapso y notar la omnipresencia de Ground control llamando a Major Tom. Es de esas canciones que, como muchas de Bowie, la escuchas en varias etapas de tu vida y significa algo diferente en cada una de ellas. Crecen, cambian contigo. Porque “el tiempo puede cambiarte, pero tú no puedes definir al tiempo” (Changes).

A principios de la década de los setenta, el mercado discográfico en Italia, igual que pasaba en España, hacía versiones en italiano de los grandes éxitos anglosajones. Dos grupos, Equipe 84 y The computers, habían hecho sus propias versiones de 'Space oddity'. La compañía discográfica RCA encargó al conocido letrista Mogol (que había trabajado para MinaGino PaoliCelentano, creando letras memorables) que hiciera una versión italiana de la canción para no perder cuota de mercado. Ni corto ni perezoso, Mogol rebautizó 'Space oddity' como 'Ragazza sola, ragazzo solo' o sea chica sola, chico solo y se inventó una letra que no es que sea cursi, es que es la letra más cursi del mundo sobre un chico que se lamenta de que ha perdido por burro a la chica de su vida. Bowie grabó a regañadientes la canción, aunque dijo que le encantaba el idioma italiano. Cambiar la letra sublime de 'Space oddity' para contar una historia banal y ridícula es uno de los atentados culturales más absurdos que se hayan cometido. Es como si alguien le pusiera una letra en castellano a 'Tosca' e hiciera que la trama pasara durante las vacaciones  de una familia numerosa en Kansas City. Afortunadamente, Major Tom se quedó flotando en el espacio y nunca tuvo que escucharla.