Dos meses del escándalo de los Maristas

El escándalo obliga a actuar sin dilación para revisar los sistemas de detección, denuncia y coordinación institucional sobre protección de los menores

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Hace hoy dos meses justos que EL PERIÓDICO publicó una noticia que iba a destapar el mayor escándalo de pederastia escolar detectado en España. Cinco exalumnos del colegio de los Maristas de Sants-Les Corts de Barcelona denunciaron haber sido víctimas durante años de abusos sexuales por parte del profesor de gimnasia del centro. La investigación periodística desarrollada por el diario localizó en pocos días al agresor, quien admitió su vergonzosa conducta. Al mismo tiempo, dejó en evidencia a la dirección del colegio, que no avisó a la Justicia del reconocimiento de sus perversiones, por lo que pudo seguir con su labor depredadora durante años. La aparición de una cuarentena de denuncias contra diez profesores y un monitor, así como la publicación de las confesiones en estas páginas de otros dos abusadores engordaron la bola del escándalo hasta extremos que ahora hacen más vergonzosa las estrategias judicialmente entorpecedoras de quienes protagonizan, para salvar el prestigio de su institución, maniobras de distracción y olvido favorecidas por los periodos de prescripción de este tipo de delitos que marca el Código Penal.

El caso obliga a actuar sin dilación para revisar los sistemas de detección, denuncia y coordinación institucional sobre protección de los menores, que no puede quedar en manos del periodismo de investigación. El desafío de combatir la violencia física, psicológica y sexual nos interpela a todos y hay que estar preparados para hacerle frente.