28 mar 2020

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Análisis

Una visión holística del turismo

Jordi Oller

El número de turistas y el nivel de empleo que generan son datos importantes, pero no suficientes, al hacer balance

Los datos para esta Semana Santa en relación al turismo emisor (gente de aquí viajando por todo el mundo) hablan de más viajes al extranjero, a mayor distancia y con más tiempo de planificación. Cuando se habla de turismo receptivo (gente de otros países que viene aquí) parece que los datos tanto de número de turistas como de empleo también serán favorables. En cuanto al turismo interior, la confianza en la recuperación de la economía hará incrementar su consumo.

Cuando se haga balance se hablará del número de turistas y del nivel de empleo, y estos datos son importantes pero no suficientes. Necesitamos saber más. Necesitamos saber los precios de venta, las comisiones pagadas y a quién se han pagado, los beneficios para las empresas de nuestro territorio, el grado de satisfacción de los habitantes, el nivel retributivo de las personas contratadas... Todos estos datos serán diferentes en función del modelo turístico. Podríamos definir el modelo turístico de un país en función de dos variables.

Tipología de turistas: ¿orientados al precio o al valor? Un ejemplo de lo primero serían los turistas que esperan al último momento para hacer una reserva en busca de una oferta (tendencia en aumento en los últimos años y que seguramente será también importante esta Semana Santa). En cambio, en el turismo orientado al valor (o especializado) lo más importante es lo que obtenemos del viaje. Debemos recordar que desde los inicios de la humanidad viajamos por muchas razones, que podríamos resumir así: buscar relajación/desconexión, hacer contactos internacionales, ver nuevas maneras de afrontar situaciones complejas, estimular la creatividad, ver nuestra vida cotidiana con una nueva perspectiva o crear/fortalecer equipos, ya sean familiares o empresariales. El turismo aporta efectos positivos al turista y, si se hace como hay que hacerlo, al destino al que se viaja.

UN PRODUCTO DE EXPORTACIÓN

La otra variable a plantear a la hora de definir el modelo turístico es: ¿nos llevan a los turistas o los vamos a buscar nosotros? El turismo es una exportación y, por tanto, si queremos ser líderes en turismo debemos identificar recursos (naturales, culturales...), crear productos que satisfagan necesidades de los turistas y comercializarlos con nuestras empresas en lugar de utilizar intermediarios extranjeros.

El turismo genérico viene condicionado por la evolución de la economía mundial (posible decrecimiento de la economía de China, incremento del tipo de interés y por tanto del coste de la deuda externa de muchos países, decrecimiento del precio del petróleo y por lo tanto menos ingresos por países emisores...) y por el hecho de que otros destinos potencialmente competidores ahora tienen problemas que esperamos que sean temporales. En cambio, el turismo especializado no está condicionado por estas variables. La clave del éxito recae en saber combinar el modelo turístico genérico con el especializado.

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