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Òmnium, de luto

Xavier Bru de Sala

Xavier Bru de Sala sostiene que el mejor homenaje a Muriel Casals sería redefinir la entidad

Muriel Casals, la querida y llorada Muriel, se la ha llevado un mal hado. Con ella desaparece una manera de entender y conducir la política desde la sociedad. Con Carme Forcadell, Muriel Casals formó el tándem del protagonismo popular en el tránsito al independentismo. Muriel y este protagonismo popular se han fundido juntos. Convertida la ANC en apéndice de CDC, el amplio segmento soberanista de la sociedad catalana ya no dispone de líderes autónomos. Quedan los políticos, más alejados, en competencia ilegítima, además de inútil, para apropiarse del liderazgo civil. Es una fatal coincidencia que oscurece todavía más el luto por la muerte de Muriel Casals, esta intelectual de izquierdas, ejemplo singular de bondad, tan desproveída de vanidad como de ingenuidad. Como de cuchillos.

Un una vez deglutidos los babosos excesos retóricos de los políticos, el mejor homenaje a Muriel sería redefinir Òmnium Cultural. El Sant Jordi es comercio impuro. La Nit de Santa Llúcia tenía sentido en la resistencia al franquismo. Tampoco se precisan 55.000 socios para sostener un Premi d’Honor que en los últimos tres decenios insiste en el ridículo según la prodigiosa media de cuatro años de cada cinco. Si, fenecido el protagonismo civil del soberanismo, descontamos las iniciativas de las delegaciones y el programa de arraigo de recién llegados a Catalunya, Òmnium sufre de una desproporción gigantesca entre el número de asociados y la incidencia real en la sociedad.

El primer mérito de Jordi Cuixart, el sucesor de Muriel Casals, es el acierto en el diagnóstico. Ahora habrá que reorientar la entidad. ¿Qué tal si, como había expresado más de una vez Muriel, Òmnium dedicara sus esfuerzos a devolver la cultura a su lugar de eje vertebrador de la sociedad? A la contra de los partidos nacionalistas, claro está, que la expulsaron de la ágora y la quieren lejos de la centralidad, así en el país nuevo como en el autonómico.