IDEAS

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No tengo dotes de adivino. Ni me recreo en el juego de imaginar por imaginar. Sí me gusta, en cambio, aplicar la lógica en la deducción. En las primeras páginas del año -un libro recién abierto y con mucho papel en blanco por delante- es costumbre anotar propósitos y voluntades: fumar o no, comer o no, correr o no, vivir o no. También las efemérides a celebrar y los cumpleaños a olvidar. O, por puro especular, el evento del año, el hombre del año... Y aquí me detengo, porque a ello me obliga el encabezado de más arriba: ¿quién será el hombre del año en 2016? Tantos candidatos como hechos y dichos. ¿El papa Francisco?  ¿Kim Jong-un?  ¿Messi? ¿El científico, el maestro, el agitador, el vecino de enfrente, anónimos todavía, pero con los méritos ya a flor de piel? ¿Hillary Clinton, y en ese caso les pido que cojan ustedes mismos el bolígrafo y rectifiquen el encabezado sustituyéndolo por 'la mujer del año'? 

Quien no lo será, y no hace falta ser un lince para afirmarlo, es Artur Mas, presidente en funciones de una Generalitat que tiene al mundo con la mandíbula caída, es decir, en estado de perpetuo asombro. “No más Mas”, corre en susurro de Rambles a Diagonal. “No más Mas” dicen a media voz editoriales y pasquines. “No más Mas” gritan a voz en cuello asambleas y noticiarios.

Michael Fassbender consigue tener al mundo entero en estado de perpetuo asombro

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Lo veía hablando en la tele, el jueves por la noche, y me costaba reconocerle como el hombre del doble 27-S, el de 2014 firmando la convocatoria de la consulta y el de 2015 del “hem guanyat, hemos ganado, we have won, nous avons gagné”. Desorientado, dubitativo, inseguro, pidiendo aprobación a cada frase, buscando apoyo con la mirada. No, con presidencia o sin ella -no hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague- es dificil imaginar a Artur Mas como hombre del año 2016. ¿Quién, entonces?

Voy sobre seguro y afirmo rotundo: el hombre del año será -lo está siendo ya- el actor Michael Fassbender. De momento acaba de estrenar dos películas al tiempo, 'Macbeth' y 'Steve Jobs'. No se las pierdan. Las dos van a llevarle al Oscar con seguro de viaje. Actor increíble (¿recuerdan 'Shame'?, ¿recuerdan '12 años de esclavitud'?) , puede llegar a estrenar hasta cuatro películas más en lo queda de año. Actor superdotado, consigue, película a película, personaje a personaje, lo mismo que Artur Mas (aunque por muy distintos motivos): tener al mundo entero con la mandíbula caída, es decir, en estado de perpetuo asombro.