Ir a contenido

La rueda

Sigue siendo la economía, estúpido

Antón Losada

En política las casualidades resultan improbables. En campaña electoral son imposibles. Le felicito si usted se encuentra entre aquellos convencidos que fue pura coincidencia haber conocido la sentencia relámpago del Tribunal Constitucional sobre la resolución del Parlament el mismo día que comprobamos cómo la evolución del empleo durante 2015 certifica que la precariedad es ahora la normalidad, o cómo este Gobierno que tan bien ha gestionado la economía vuelve a tirar de la hucha de las pensiones para cerrar el año. Debería pedirle muchas cosas a los Reyes. Tanta inocencia merece su recompensa.

Tenemos apenas dos puntos menos de tasa de paro respecto al inicio de la legislatura pero menos gente trabajando. Debemos el cien por cien de nuestro PIB. Hemos recortado más de 50.000 millones de euros en sanidad o educación, despedido a decenas de miles de médicos y profesores o recortado a la mitad los fondos para la dependencia. Mariano Rajoy se ha pulido más de la mitad de la hucha de las pensiones para tapar los agujeros de una gestión que ni siquiera se ha mostrado capaz de cumplir con el fetichismo de los objetivos de déficit. La facilidad con la que los populares han conseguido instalar el discurso de la recuperación es el verdadero milagro, no el económico.

Según el CIS siete de cada diez españoles se muestran convencidos de que las cosas van mal y seguirán mal, el Partido Popular vuelve a situarse primero en intención directa de voto pero casi la mitad de los votantes se declaran indecisos. Puede que en la campaña solo importe aparecer como sea y donde sea, mande la telegenia y los candidatos hablen más sobre 'shares' de audiencia que sobre tasas de pobreza. Pero en la vida real ni la crisis ha terminado, ni la economía ha vuelto a ser una cosa aburrida que ha dejado de importarnos.

Temas: Gobierno