09 jul 2020

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La rueda

Triunfar en las redes desde el escaño

Saül Gordillo

La flamante vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, no ha podido tener peor debut parlamentario. Su actitud durante los debates de investidura de Artur Mas en el Parlament ha causado furor en las redes sociales, que han convertido a esta joven promesa de la derecha española en protagonista viral por sus gestos fuera de lugar y actitud poco respetuosa en el escaño. Levy ha logrado en pocos minutos en la cámara catalana lo que Jordi Cañas tardó meses y años en conseguir, y no deja de tener mérito.

Detrás del escaño de Xavier García Albiol, la número dos del PP en los comicios del 27-S ha captado la atención mediática y tuitera al tumbar cualquier esperanza de regeneración o reinvención del parlamentarismo por parte de una política joven y formada de una derecha unionista que parecía razonable. Levy ya protagonizó un episodio curioso al abandonar una tertulia radiofónica cuando le preguntaron si pertenecía al PP. Ha pasado poco tiempo de aquel comentado episodio y Levy, ascendida a la dirección de la calle de Génova y premiada con la entrada en platós estatales, es diputada en una cámara que se parece poco al Congreso en cuanto a espectáculos y gesticulaciones, aunque el debate independentista ya genera más tensión y está 'madrileñizando'' el Parlament.

La cámara catalana fue pionera en el uso de portátiles y acceso a internet desde el escaño. Es habitual que los diputados catalanes trabajen conectados en el hemiciclo, y su participación en los ciberdebates en tiempo real generó en su momento interés periodístico. En lugar de enriquecer el parlamentarismo catalán, no deja de ser decepcionante que lo nuevo se reduzca a las camisetas de lucen los diputados o a la ansiedad que muestran cuando mascan chicle.