28 nov 2020

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La rueda

Choque de trenes sin conductor

Saül Gordillo

El futuro político de Mas es tan incierto como el de Rajoy, y sus gobiernos están en funciones

No se entiende la sorpresa que ha provocado el texto que Junts pel Sí y la CUP pretenden aprobar en el Parlament en el inicio de la legislatura. Habían dicho que sería la última autonómica, que sería corta y que consistiría en lograr la independencia. Figuraba en sus programas electorales y el 27-S lograron mayoría absoluta. Que la votación para iniciar el proceso de independencia haya escandalizado en Madrid sería razonable, lo curioso es que algunos consellers no den crédito al alto voltaje político de tal votación. Desde el 2010, con la primera gran manifestación contra la sentencia del Constitucional sobre el Estatut, todos los malos augurios para el encaje de Catalunya en España se han ido cumpliendo. Ahora que parece que el choque de trenes sea inevitable, los poderes del Estado fían su suerte a la salida de Artur Mas de la presidencia. Pero hoy su futuro político es tan incierto como el de Mariano RajoyMas sobrevivió a Zapatero, y ya veremos si lo hará a Rajoy.

Todo está en el aire, empezando por la interinidad de dos gobiernos que preparan las maletas. El poder reside en los parlamentos, con la diferencia de que el catalán tiene mayoría independentista por primera vez en su historia, mientras que el español que surgirá del 20-D se perfila más fragmentado que nunca. Aritméticamente, Aznar no acertó cuando dijo que los soberanistas se pelearían y no sumarían para tirar adelante lo que TVE denomina «desafío separatista». La incógnita es si, equivocado en la aritmética, Aznar tendrá razón y la pelea ahora entre independentistas provocará que el procés descarrile en las próximas semanas o meses. Lo que está claro es que en España los tres partidos que pugnan por ganar el 20-D se ponen de acuerdo para rechazar que los catalanes decidan su futuro político.