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Análisis

El escenario preelectoral

Àngels Pont

La mayoría dice que votará en clave nacional, aunque quiera un gobierno que afronte los problemas cotidianos

La campaña electoral comienza con una fuerte ventaja de Junts pel Sí (JxS) sobre el resto de opciones políticas, aunque no suficiente para garantizarse la mayoría absoluta de los votos ni los diputados. Gracias a los resultados de la CUP, los partidarios de la independencia podrían alcanzar la mitad de los escaños en el Parlament, pero no el apoyo de más del 50% de los votantes. En este sentido, la encuesta pone de manifiesto que el debate sobre la independencia divide a los catalanes por la mitad, división que se reproduce alrededor de otras cuestiones relacionadas con el tema y que se acabará reflejando en los resultados del 27-S.

En cualquier caso, el debate soberanista es el protagonista de estas elecciones, tanto para aquellos que las quieren plebiscitarias como para los que no. Los datos ponen de relieve una fuerte movilización tanto de los votantes independentistas como de los no independentistas. Los primeros irán con toda seguridad a votar y se decantarán mayoritariamente por JxS. En cambio, por la parte no independentista hay movilización pero también indecisión, mucha dispersión, y, en consecuencia, una mayor probabilidad de abstención. Solo los antiindependentistas (sobre todo PP y C's) están tan movilizados como los secesionistas.

¿Son, sin embargo, sólidas las expectativas electorales de las distintas formaciones a estas alturas? Al tratarse de unas elecciones inusuales el voto adquiere un carácter excepcional que lo hace más sensible al entorno. En este sentido, la campaña electoral será clave hasta el último momento para acabar decantando los resultados. El 2012 es un precedente. Aun así, la encuesta nos permite entrever el estado de forma de las diferentes fuerzas políticas a día de hoy.

1. JxS tiene asegurada la victoria, pero se encuentra relativamente lejos de la mayoría absoluta.

2. La CUP mejora sus resultados del 2012, pero ha perdido el empuje de meses atrás, probablemente por la fuerza del voto útil hacia la candidatura unitaria CDC-ERC.

3.  C's es el partido que seguramente experimentará un crecimiento más importante, erigiéndose como el principal referente del no a la independencia, pero levantando también la bandera de una cierta regeneración política.

4. El PP parece perder la partida a favor de la lista de Inés Arrimadas, aunque Albiol, uno de los candidatos más conocidos, intentará moderar la sangría de votos hacia C's.

5. Catalunya Sí que es Pot se enfrenta a unos resultados bastante modestos en relación a las expectativas creadas semanas atrás, en consonancia con el estancamiento que parece mostrar Podemos en el conjunto de España y a la debilidad del liderazgo social de este partido o coalición en Catalunya.

6. El PSC retrocede respecto al 2012, pero recupera cierto aliento después de una etapa de fuerte debilidad, si bien, junto con Catalunya Sí que es Pot, es la formación que más indecisos tiene entre sus simpatizantes.

7. Finalmente, Unió presenta dificultades para hacerse un lugar en el mapa político catalán y no tiene asegurada su presencia en el próximo Parlament.

Sea como sea, en estos comicios la mayoría de los ciudadanos dicen que votarán principalmente en clave nacional, aunque quieran que estas elecciones sirvan para formar un gobierno que afronte los problemas cotidianos de la gente. En este sentido, la fragmentación electoral, la pluralidad dentro de la principal candidatura del bloque independentista y la dispersión del voto en el bloque no soberanista no auguran que la formación del próximo gobierno sea una tarea fácil.

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