14 ago 2020

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Las contradicciones de Junts pel Sí

José A. Sorolla

Las discrepancias internas y la falta de cohesión de la candidatura unitaria 'Junts pel Sí' han aflorado desde que se constituyó y durante todo el mes de agosto

El registro policial de la sede central de Convergència y de su fundación este viernes las han acrecentado

La operación desencadenada por la Guardia Civil en busca de comisiones ilegales presuntamente cobradas por Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) agrava las contradicciones en la lista Junts pel Sí (Juntos por el Sí) que ya afloraron inmediatamente después de constituirse y se han mantenido durante todo el mes de agosto. El cabeza de lista, Raül Romeva, ha instado a "asumir responsabilidades", mientras el número dos de CDC, Josep Rull, acusaba al Gobierno central de dirigir a la fiscalía contra el independentismo para "influir en la campaña electoral".

La actuación de la Guardia Civil se produce, además, solo dos días después de que Junts pel Sí hiciera público el argumentario de su campaña en el que se presenta a Artur Mas --número cuatro de la lista, pero el verdadero líder y candidato a 'president'-- como un campeón contra la corrupción. "Construir un país nuevo quiere decir transparencia regeneración democrática y su trayectoria [la de Mas] y la reacción clara y sin paliativos ante los casos de corrupción que se han producido nos muestra su voluntad inequívoca de combatir la corrupción y regenerar la democracia", se afirma sin rubor en el argumentario.

COMISIONES DEL 3%

Pero resulta que la corrupción en CDC no se limita al caso de la familia de Jordi Pujol, de quien Mas ha sido el sucesor. Los casos que se investigan ahora afectan a la Fundació Catalanista i Demòcrata (CatDem), la fundación del partido que tuvo que cambiar de nombre tras el 'caso Palau de la Música' (hasta entonces se llamaba Trias Fargas) y a los ayuntamientos de Sant Cugat del Vallès, Figueres, Sant Celoni Lloret de Mar, todos gobernados por CiU cuando se produjeron los presuntos pagos ilícitos de la empresa constructora Teyco (comisiones del 3%), propiedad de la familia Sumarroca, vinculada a CDC desde su fundación.

La última operación anticorrupción afecta a la fundación de CDC y a cuatro ayuntamientos gobernados por Convergència

Las comisiones que investiga la Guardia Civil se pagaron presuntamente en su mayoría en adjudicaciones de obras entre 2008 y 2009 --llegan hasta 2011-- cuando Mas era ya el jefe absoluto del partido. Las pesquisas suceden a las iniciadas hace poco más de un año por el Juzgado número 1 de El Vendrell, que comportaron la detención del entonces alcalde de Torredembarra, Daniel Massagué (CDC), por presuntos pagos de Teyco al edil tras la construcción de un aparcamiento en la localidad.

Ahora, sin embargo, el caso trasciende el ámbito local después de que en el registro del domicilio de Jordi Sumarroca, hijo del fundador de la saga, y de la sede de la empresa se hallaran el pasado 23 de julio documentos manuscritos sobre el pago de comisiones. La Guardia Civil busca supuestamente la confirmación de las sospechas en la otra parte y de ahí el registro de la fundación CatDem, de la sede central de CDC y de la casa del extesorero del partido Daniel Osàcar, imputado ya en el 'caso Palau'.

Rull ha admitido donativos de Teyco a CatDem por valor de 357.000 euros, pero "este dinero es legal y está convenientemente fiscalizado y registrado", según el número dos de CDC, que descarta devolver estas sumas, al contrario de lo que Mas anunció cuando se destapó el caso Palau.

ROMEVA SE RESISTE

La corrupción, uno de los motivos por los que el líder de ERC, Oriol Junqueras, se resistió durante meses a formar una candidatura unitaria con CDC, ha estallado de nuevo cuando falta un mes para las elecciones del 27-S. El escándalo agrava las contradicciones entre los partidos integrantes de la lista (CDC y ERC) y las entidades soberanistas Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, pero lo más probable es que en el fondo --salvadas las discrepancias verbales-- se imponga el cierre de filas con acusaciones al Estado de perseguir el independentismo.

El número uno de Junts pel Sí, Raül Romeva, tuvo que admitir en una serie de 20 tuits que Artur Mas (número 4) es el candidato de la lista a 'president'

Otra cosa es la influencia electoral de este nuevo caso de corrupción, que se viene a añadir a las contradicciones públicas aireadas durante todo el mes de agosto por significados representantes de la candidatura. Romeva, el exdirigente de ICV (ecosocialista) elevado al número uno para maquillar y ocultar la política de recortes sociales del Gobierno de CiU, se negó en principio a aceptar que hubiera un pacto entre CDC y ERC para que Mas repitiera en la presidencia de la Generalitat en caso de victoria de Junts pel Sí.

Romeva mantuvo su ambigüedad hasta mediados de agosto, pero, sin duda llamado a capítulo por los verdaderos cerebros de la lista (Mas y CDC), el día 17 rectificó mediante la emisión de nada menos que 20 tuits numerados. En el número 15 admitía sin ambages que la victoria daría lugar a "un Gobierno presidido por Artur Mas, sí, quien hasta ahora ha estado siempre a la altura de las demandas ciudadanas en esta cuestión". Una autocrítica en toda regla.

SÀNCHEZ Y LA UE

La otra gran rectificación veraniega ha sido protagonizada por Jordi Sànchez, presidente de la ANC. El pasado miércoles, reconoció en una entrevista en la SER que era "indiscutible" e "indudable" que Cataluña dejaría de formar parte --"transitoriamente", según él-- de la Unión Europea si triunfaba la secesión. Horas después, sin embargo, Sànchez daba marcha atrás también a través de Twitter, aunque solo emitió 10 tuits, la mitad que Romeva.

El presidente de la ANC ha tenido que rectificar su salida del guion de que una Catalunya separada quedaría fuera de la UE

Pese a que lo que había dicho por la mañana en la radio era la verdad --como ha repetido por activa y por pasiva la UE--, Sànchez se había salido del guion independentista en este tema, que consiste en decir con suficiencia que la UE no tiene ningún interés en prescindir de Cataluña y que no hay ninguna norma jurídica que regule un caso de secesión.

Por eso, en los tuits, Sànchez se ajustaba de nuevo al guion. En el número 3, decía que su afirmación de que "indudablemente" Cataluña saldría de la UE era "inexacta" --y "rectifico", añadía--; en el 5, aseguraba que las amenazas de salida "responden solo a la estrategia del miedo de los unionistas"; y en el 6 y 7 repetía que "no hay base jurídica para afirmar que una Catalunya independiente estaría fuera de la UE", ya que la pertenencia es una "decisión política". Y Sànchez remataba diciendo que "Catalunya seguirá formando parte de la UE si esta es la voluntad de los catalanes".

Este razonamiento, que prescinde de la otra parte con total frivolidad y se adjudica una decisión que no le corresponde, lo aplican también los portavoces independentistas en cualquier tema espinoso que pueda suscitar dudas en el electorado. Por ejemplo, cuando afirman que en una Catalunya independiente los catalanes podrían mantener la nacionalidad española.

Entre rectificación y rectificación ha transcurrido agosto, aunque una cosa ha quedado clara. Pese a los maquillajes y a los cantos unitarios, Mas y su partido son los auténticos patronos de Junts pel Sí. Están juntos y revueltos, pero manda quien desde el principio tenía que mandar.

Artículo publicado en Zoomnews.es