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La clave

De Puyal a Robert

Albert Sáez

El maestro Joaquim Maria Puyal ha iniciado su temporada 40 retransmitiendo los partidos del Barça. Lo sigue haciendo en catalán, pero, como dijo desde el primer día, eso no es lo sustantivo sino lo adjetivo. Esas retransmisiones han marcado escuela gracias a sus tres obsesiones: el rigor, la amenidad y el compromiso. En el equilibrio de estas tres claves está la base del éxito. El idioma es un accidente; importante, pero accidente. Puyal, elegido Català de l'Any 2011, ha sido además uno de los primeros transformers del periodismo en este país. La transmissió d'en Puyal en Catalunya Ràdio ha pasado a ser LaTdP en las redes sociales, una comunidad culé multiplataforma que sigue fiel a la cita del dial pero que comparte con sus seguidores todo tipo de contenidos relacionados con el Barça -desde estadísticas hasta curiosidades históricas- durante los siete días de la semana. Un espectáculo que les recomiendo seguir (@LaTdP).

Espectáculo televisivo

El fútbol ha cambiado mucho en 40. El espectáculo deportivo ha mudado en espectáculo televisivo, de manera que las cámaras siguen a pie de campo pero entran hasta el confín de los vestuarios. La vida de los partidos se alarga en televisión desde la previa del calentamiento hasta la rueda de prensa de los entrenadores, muchas veces de madrugada. De manera que todos los protagonistas del fútbol han tenido que aprender a actuar ante las cámaras: los jugadores se hablan con la mano en la boca en el campo y en el banquillo; los entrenadores se visten  en las mejores boutiques para gesticular a pie de césped; las estrellas esculpen sus cuerpos con tatuajes exuberantes o peinados de última gama; y los secretarios técnicos se convierten en portavoces improvisados de los clubs, los jugadores, los entrenadores y los presidentes. Muchas veces, sin formación ni experiencia.

Solo así se puede entender la pifia de Robert Fernández en su estreno como portavoz del Barça en Tiflis anunciando que Pedro no jugaba porque había pedido marcharse del Barça. Robert debería apuntarse a LaTdP del maestro: rigor, amenidad y compromiso. Hoy lo puede enmendar en Bilbao.