08 ago 2020

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Un presidente de derechas para una Catalunya de izquierdas

Siscu Baiges

Tras la decisión de ERC de ceder a Artur Mas la presidencia de la Generalitat, en caso de que su candidatura conjunta obtenga una mayoría suficiente en las próximas elecciones, todo haría pensar que Catalunya seguirá teniendo un presidente de pensamiento conservador. Un presidente de derechas, en terminología que algunos discuten.

El último informe del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat, titulado 'Valores sociales y políticos en Catalunya, 2015', sintetiza esta contradicción. Está basado en 1.050 encuestas realizadas entre los pasados días 2 y 16 de junio. La pregunta 19 del estudio era '¿Cree usted que si Catalunya se convirtiera en un país independiente lo tendría más fácil o más difícil para afrontar la crisis económica?'. La respuesta mayoritaria fue la del 43,1% que considera que la independencia haría más fácil la lucha contra la crisis económica, aunque un nada despreciable 35% teme que este combate sería aún más difícil. Un 8,4% piensa que no sería ni más fácil ni más difícil, mientras que un elevado 13,4% se reservó la opinión.

La lista Junts pel Sí presenta las próximas elecciones como un plebiscito sobre la independencia. Si se tiene en cuenta, que la mayoría de los catalanes -aunque ajustada- cree que la independencia facilitará la lucha contra la crisis, es evidente que este dato juega a favor de la candidatura que pretende que Mas continúe como presidente.

Al mismo tiempo, sin embargo, la pregunta 23 pedía 'Cuando se habla de política normalmente se utilizan las expresiones izquierda derecha. ¿Usted cómo se define? ¿De extrema izquierda? ¿De izquierda? ¿De centro-izquierda? ¿De centro? ¿De centro-derecha? ¿De derecha? ¿O de extrema derecha?'". La respuesta fue abrumadora. El 41% de los catalanes se consideran de izquierda. La siguiente opción elegida es la de centro-izquierda (16,2%), seguida por el centro (13,3%). En el centro-derecha solo se sitúa un 6% de los encuestados y a la derecha, un 2,8%.

Se supone que a Artur Mas habría que ubicarlo a la derecha en este espectro ideológico. O en el centro-derecha. O en el centro, a lo sumo. Sumando todas estas opciones, resulta que contaría con las simpatías de, como mucho, el 22,1%. Muy lejos del 41% de los catalanes de izquierdas que preferirían otro presidente.

Si las cifras del CEO no nos engañan, la mayoría de los catalanes deberán conformarse con un presidente conservador porque hay por en medio el debate sobre la independencia de Catalunya. Si yo fuese catalán y de izquierdas me esforzaría porque este debate se resolviera, en un sentido o en el otro, lo antes posible.

Quizás es por esta prisa que Oriol Junqueras se ha camuflado en la candidatura de Artur Mas. Pero uno de los candidatos de Junts pel Sí', Lluís Llach, ya explica en su canción 'Ítaca' que el camino va para largo: "Tingues sempre al cor la idea d’Ítaca. Has d’arribar-hi, és el teu destí, però no forcis gens la travessia. És preferible que duri molts anys, que siguis vell quan fondegis l’illa".
No vaya a ser que llegues demasiado pronto y los de izquierdas te quiten la presidencia de Ítaca.