08 ago 2020

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Grecia o Escocia

Albert Sáez

 El 27-S catalán va tomando forma. Como adelantó Neus Tomàs este viernes en El PeriódicoPodemos, ICV y Procés Constituent (la monja Forcades) acudirán bajo un mismo paragüas a la batalla que Mas quiere plebiscitaria. Rápidamente, el juego de espejos se pone en marcha: Syriza y la lucha de los griegos contra la Unión Europea que se libra en el referéndum del domingo 5 de julio. La política emergente que promete salir de la austeridad sin salir del euro y que choca contra la real politik. Como escribía lúcidamente Emma Riverola, un sueño tan respetable como el de la independencia, una respuesta alternativa al mismo desencanto. 

Alguien cercano a Mas ha redibujado el elefante del 27-S en tres brochazos: ruptura con Unió, gobierno socialdemócrata y resurrección de la unidad soberanista por la vía civil. Lejos queda la vía militar de los partidos. El viejo sueño del Partit Nacionalista Català, ahora Front Sobiranista, pero despojado del romanticismo pujolista y revestido del utilitarismo del Scotish National Party, al que tantos unitaristas le han pedido que se parezca en los últimos meses. Grecia frente a Escocia, proceso constituyente de la izquierda rupturista con peligro de quedar fuera de la UE frente a una socialdemocracia liberal e independentista sin apoyos todavía en la UE. Un infierno de campaña para separadores (Ciudadanos/PP), separatistas (ERC y la CUP) y federalistas (los restos del PSC).

Grecia y Escocia, dos caras de una misma moneda: la revuelta de la clase media empobrecida. ¿A quén le han ido mejor las cosas? Mas podrá exhibir, frente al lloriqueo de los que le acusan de dividir el país, que los escoceses después de referéndum son más fuertes hasta convertirse en un vector clave de la política británica de manera que la independencia les puede llegar simplemente quedándose en la UE si Gran Bretaña se marcha. Grecia, podrán exhibir los emergentes, ha puesto lo social en el primer plano de la agenda europea, aunque de momento sin resultados tangibles en la vida cotidiana de los griegos y lanzada al callejón sin salida de un referéndum para salir de la UE.

Peores tiempos para los moderados en Catalunya. Ganen unos u otros, habrá alguna forma de revolución. Y el mínimo común denominador será el derecho a decidir. Están avisados.