08 ago 2020

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Nuevos ayuntamientos en tiempo de tránsito

Sílvia Cóppulo

Hace pocas horas se han constituido los ayuntamientos mientras se pactan también la mayoría de las Comunidades Autónomas en España. Después de semanas de conversaciones a partir de unos resultados muy fraccionados, vemos que la izquierda pacta en Barcelona, ​​Valencia, Palma y Madrid.
Hoy, en 'El Suplement' hemos conectado con muchas poblaciones de Catalunya justo cuando los Ayuntamientos han abierto las puertas a los nuevos equipos municipales. Hemos estado en Lleida, Girona, Tarragona, Hospitalet, Badalona, ​​y muchos más. Barcelona en Común consigue finalmente los votos necesarios de Izquierda, socialistas y uno de la CUP para tener mayoría en el acto que por la tarde hará alcaldesa Ada Colau, y que incluye un acto popular con pantalla grande y sillas en la plaza de Sant Jaume para la gente que quiera ir a verlo. Las izquierdas pactan, decíamos, también vemos acuerdos en el eje soberanista, algunos en la sociovergencia y otros que agrupan a gente muy diversa, que como finalidad primera tiene la de echar al partido que ha ganado. El paisaje local cambia y el autonómico lo hace también en España. Los árboles de la Moncloa, sin embargo, continúan tapando buena parte del bosque de la realidad catalana. El Gobierno promueve la inconstitucionalidad de todo lo que de cerca o de lejos se encamina hacia que Catalunya decida su futuro político a partir de ejercer la plena soberanía. Eso que llamamos independencia. Hasta el punto de que las llamadas estructuras de Estado, que están precisamente en construcción, también se quiere que se declaren inconstitucionales. El Gobierno catalán dice que continúa tirando hacia las elecciones plebiscitarias del 27-S y que no piensa parar nada por una sentencia de más o de menos. Y mañana Unió decide. Los militantes del partido democristiano pueden decir 'sí' o 'no' a una pregunta larga, que no aborda la independencia. Y que provoca campañas muy vivas en favor de una u otra posición. Hoy hemos hablado consecutivamente con Ramon Espadaler y Antoni Castellà. Para el 'sí' y para el 'no'. A la pregunta. Si lo miramos globalmente, nos damos cuenta de que hierve el deseo de incorporarse a nuevas maneras de hacer, pero que estamos en tránsito. Tránsito hacia un tiempo nuevo que debe ser más transparente y cercano, pero que finalmente valoraremos en función de si ha contribuido a mejorar la vida de la ciudadanía. Es lo que llamamos buena política, el bien público, el bien común. Hoy, los ayuntamientos.