30 sep 2020

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La clave

Once conclusiones del 24-M

Juancho Dumall

Primera. El bipartidismo sale vivo pero malherido. PP y PSOE sumaron en las municipales de hace cuatro años el 65% de los votos. Ayer obtuvieron el 52%. Todavía son una mayoría, pero el declive es evidente.

Segunda. La fragmentación es la norma general tanto en los grandes ayuntamientos como en los nuevos parlamentos autonómicos. ¿Será viable un pacto general de izquierdas PSOE-Podemos, al estilo de los alcanzados por Guerra y Carrillo en las primeras municipales de nuestra democracia (1979)? A la inversa, ¿habrá acuerdo global entre PP y Ciudadanos?

Tercera. Los llamados bastiones tradicionales han desaparecido o están en vías de hacerlo. Una buena noticia para la democracia. Los feudos en los que la corrupción o el mal gobierno salían gratis y donde cristalizaban mayorías absolutas inamovibles empiezan a formar parte del pasado.

Cuarta. Barcelona es, en el ranking de grandes ciudades europeas,  la más izquierdista, lo que puede sorprender a quienes solo ven en la capital catalana un destino turístico global con excelentes museos, hoteles y restaurantes.

Quinta. Una activista, Ada Colau, ha demostrado que se puede saltar con éxito de la protesta a la política institucional.

Sexta. Podemos y Ciudadanos se quedan lejos de las expectativas levantadas por la trompetería mediática.

Séptima. Sobre Esperanza Aguirre, la gran protagonista de la campaña y no precisamente para bien, pende la guillotina de un pacto entre Ahora Madrid (Manuela Carmena) y el PSOE. Pasaría a ser una de las grandes derrotadas del día.

Octava. El PP gana las elecciones, pero el PSOE queda a muy poca distancia y recuperará algunas autonomías. Pedro Sánchez sale vivo para disputar a Mariano Rajoy la presidencia del Gobierno.

Novena. La UPD de Rosa Díez va camino de la desaparición, y la vieja IU debe buscar un reacomodo.

Décima. El pulso entre CiU y ERC por liderar el catalanismo sigue en todo lo alto. Ambos han salido tocados de la jornada.

Undécima. Salvo en Barcelona, el 24-M no fue una ruptura. Respira el Ibex 35.