08 ago 2020

Ir a contenido

El olfato, la campaña y las encuestas

Sílvia Cóppulo

El olfato, la campaña y las encuestas están de acuerdo. En las elecciones de mañana habrán novedades y sorpresas. Las sorpresas pueden ser el nivel de apoyo que consigan los alcaldes que han gobernado bien para la mayoría. Muchos pueden revalidar la victoria y ampliarla. El peso de su éxito estará más ligado a su gestión que a la sigla de su partido. La novedad respecto a las municipales de hace cuatro años es que entrarán en los ayuntamientos formaciones políticas con más o menos experiencia, que se presentan a la ciudadanía como los baluartes de los que más han sufrido la crisis o los que están más limpios. La sorpresa también puede ser el nivel de apoyo que consigan. Dentro de veinticuatro horas en 'El suplement' haremos un programa especial y explicaremos a primera hora que los colegios empiezan a prepararse para abrir y poder votar los nuevos ayuntamientos en Catalunya y la formación de la mayoría de comunidades autónomas de España.

El lunes empezaremos un tiempo diferente pero marcadamente político y electoral también. El resultado obtenido en Barcelona marcará en buena parte la pauta en Catalunya. Una victoria clara de Trias allanaría el camino hacia el 27 de septiembre, a pesar de las dificultades tanto internas como externas de otorgar carácter plebiscitario a las elecciones catalanas. Por el contrario, una victoria de Colau no haría fácil este trayecto. Es evidente que los resultados obtenidos también en Madrid o Valencia serán claros indicadores de los tiempos que vendrán antes de las elecciones españolas, que podrían celebrarse en noviembre. Y se desencallará el síntoma Andalucía. La comunidad está en 'stand-by', esperando que pase el domingo para que los partidos se puedan descarar y llegar a acuerdos para la gobernabilidad sin que el pacto les haga perder apoyos por una supuesta pérdida de nitidez de espíritu. Mañana, domingo, votamos. Y el lunes empieza una nueva etapa marcada por la capacidad de entendimiento y de diálogo, que es difícil, pero que a medio plazo puede derivar en un resultado positivo y muy democrático.

En Madrid, la Junta electoral central ha prohibido que este sábado, que es 23 de mayo, se celebre en las calles el aniversario del 15 de mayo de hace cuatro años porque ve fines propagandísticos de cara a las elecciones de mañana. Los del 15-M dicen que "nada más lejos de su voluntad". Se prevé algún enfrentamiento.