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De Copenhague a Berlín, el terror y la libertad

Sílvia Cóppulo

Copenhague ayer por la tarde. Un hombre muerto y tres policías heridos. Estaban en un centro cultural. El seminario se titulaba "Arte, blasfemia y libertad de expresión". Dentro, el caricaturista Lars Vilsk, aquel que dibujó a Mahoma con un cuerpo de perro, y el embajador francés en Dinamarca, François Zimeray. Un hombre disparó desde fuera cincuenta, cien o doscientas balas. Todo el mundo se echó al suelo y por eso el balance no es peor.

Más tarde hay un segundo tiroteo en la capital danesa. Esta vez en una sinagoga. Tres heridos, de los cuales dos son también agentes de policía. Por la noche, la policía persigue a un sospechoso, y en un intercambio de disparos, lo mata. Los dos atentados en Copenhague no sabemos si están relacionados o no. Pero parece que el objetivo del ataque al centro cultural era el caricaturista. Al-Qaeda ofrece 100.000 dólares por su cabeza.

Hoy, mañana, volveremos a hablar de violencia y de religiones. Concretamente del islam. Y quizás no seremos justos. Porque en todas las religiones todo el mundo encuentra lo que busca. También dentro del Corán hay versículos pacíficos junto a textos terribles. 

Seríamos más justos si habláramos de fanatismos y fanáticos que se cogen a textos religiosos como escudos para ser no solamente violentos, sino para sembrar el terror. Pero si damos un paso más atrás, a raíz del atentado en 'Charlie Hebdo', en Francia, hace pocas semanas su primer ministro reconocía un apartheid cultural y social respecto a los musulmanes. Se está muy lejos de encontrar una solución. Ayer en Copenhague, el terror disparaba para cerrar las mentes. En Berlín, un 'Taxi' en forma de película nos las abría. Jafar Panahi es un director de cine iraní perseguido en su país, que ha rodado una inteligentíssima película que denuncia la vida en su país. Premio Oso de Oro. Está rodada dentro del taxi. El taxista es el director del film. No lo ha podido ni firmar porque en su país le tienen inhabilidado. Su sobrina lloraba en el escenario cuando recogía el galardón.