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'Start-ups': su mercado es el mundo

Miles de 'start-ups' españolas batallan por ser el nuevo Facebook, Amazon o Twitter

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'Start-ups': su mercado es el mundo

ALBERT BERTRAN

Aunque solo hay un Silicon Valley en el mundo, Barcelona está sabiendo situarse como cuna y polo de atracción de start-ups (empresas de nueva creación) tecnológicas de toda índole. La ciudad combina talento local e internacional, calidad de vida, inversores y renombre internacional, un cóctel ideal para competir de igual a igual con ciudades como Berlín, Londreo Tel-Aviv, que hace años que han hecho los deberes en el campo de la emprendeduría tecnológica. Pero la ciudad catalana quiere ser más, y aunque los retos y deberes pendientes son aún múltiples, se trata de una carrera de fondo donde lo importante no es el corto plazo, sino el futuro. Empresas nacidas de la nada en Catalunya como Edreams, Wuaki.tv, Trovit, Social Point o Akamon triunfan en todo el mundo, y muchas son las firmas que se van haciendo un espacio en el mercado, con proyectos innovadores, talento de sobras e ideas sorprendentes. Pero no siempre es fácil dar el gran salto -del mercado local al internacional-, a veces porque no se encuentra el capital necesario o porque el vértigo puede con los emprendedores. ¿Qué camino escoger para que una start-up pueda triunfar internacionalmente?

LOS INICIOS

Jaume Ferré es consejero delegado deGeenapp, una plataforma de promoción de apps que recoge todas las promociones de aplicaciones del mundo y que paga a aquellos que generan instalaciones. "Nacimos internacionales de per se. No tiene sentido que una compañía como la nuestra no piense en internacional: nuestro primer mercado es India, EEUUU, Reino Unido, México...", asegura este emprendedor. Su firma tiene clientes de todo el mundo, pero no solo porque su proyecto sea escalable, sino porque cada vez que ha incorporado un mercado nuevo se ha "preparado para ello". "Ahora hemos decidido desarrollar Japón. Es un mercado totalmente diferente, por lo que hemos tenido que incorporar una persona japonesa para gestionar el proyecto", pone como ejemplo. Si no, las dificultades se pueden presentar y complicarlo todo. Otra de las claves que destaca: el talento. "Es lo más difícil para una compañía. ¿Cómo se hace? No hay una fórmula escrita, y cada cultura funciona de manera distinta. Pero Barcelona tiene una gran ventaja: aquí hay talento de todos los países del mundo", explica.

VisualNACert es otra de las start-ups del momento. Fundada por las hermanas Lucía y Mercedes Iborra, ganó la Wayra Week de Madrid el pasado julio gracias a su proyecto de mejora del sector agroalimentario. "Nuestro producto es un software SAS para el sector agroalimentario que ayuda a la administración y presentación de todos los datos que tiene que usar una empresa o cooperativa para explotar una finca. Presentamos todos esos datos de forma visual, en busca de ayudar a la empresa en la mejora de la recolección, la calidad, etcétera", explica Lucía Iborra. Este Google Maps de la agricultura busca "cambiar el sector para que sea más rentable", dado que "los precios no evolucionan y hay que optimizar los recursos".

"Cuando creamos este proyecto relacionado con el mundo de las TIC pensamos en que fuese un proyecto global, internacional, que ayudase a mejorar la agricultura de cualquier país. España es importante, pero somos globales, y en nuestro caso analizamos cuál era nuestro mercado potencial. El 75% de nuestros posibles clientes están en Europa y las Américas", agrega Lucía, que especifica que fueron a Chile en busca de clientes y que han abierto una oficina en EEUU para trabajar el mercado. En solo un año de comercialización, tienen clientes en España, Chile, EEUU y Australia, y están a punto de cerrar nuevos contratos en Colombia y Argentina.

Lucía coincide con Ferré en que lograr el mejor equipo es "básico" para poder dar el gran salto. "Nos hemos rodeado de personas que a nivel tecnológico, ventas... nos ayudan a que el proyecto sea una realidad y crezca mes a mes. El equipo es clave", apostilla la directiva.

Pero además de los mejores, la firma necesita capital para su expansión. "Estamos cerrando ahora una ronda de financiación. Notamos que los posibles inversores cada vez más no solo se fijan en los números, sino que tratan de entender muchos otros aspectos, la labor, el proyecto...", señala. Es en este momento en el que el pez se muerde la cola: los emprendedores necesitan capital para crecer rápido, y los inversores, proyectos interesantes que les permitan obtener retorno.

LA FINANCIACIÓN

"En Barcelona, el tema de las start-ups ha mejorado mucho", explica Christopher Pommerening, cofundador de Active Venture Partners,Active Venture Partners un fondo que ha realizado ya 25 inversiones en compañías tecnológicas de entre medio millón y 5 millones de euros, y que asegura que en el 2015 "casi la totalidad de las inversiones" se destinarán a empresas del sector del móvil.

Según Pommerening, los emprendedores de Barcelona están entendiendo cada vez más las claves del éxito: "La mayoría de equipos tienen que tener fundadores multidisciplinares, y en muchos casos, de diferentes culturas. Desde el principio, la cultura que se establece es en inglés. Y ya no miran los límites en Aragón, Andorra o Portugal, sino que tienen productos capaces de competir en todo el mundo", destaca. Ello está provocando que "inversores de todo el mundo estén dispuestos a invertir en firmas de aquí".

Es el caso de Andrey Kostyuk, director de Taurus Aurum Real Estate Investment Fund Limited. El fondo se ha instalado en Barcelona en busca de proyectos y, según Kostyuk, están "sorprendidos" de la calidad de buenas start-ups que han encontrado. "Hemos cerrado ya cuatro inversiones y estamos negociando otras dos. Cuando llegamos pensábamos que solo encontraríamos uno o dos proyectos interesantes", relata.

Kostyuk piensa que antes era mucho más difícil aspirar a que el mercado objetivo de una empresa fuese todo el mundo, pero que ahora eso es posible. "Al fin y al cabo, todos miramos las mismas películas, escuchamos la misma música...", pone como ejemplo. Ellos quieren invertir, encontrar los mejores proyectos y ayudarles a dar el salto, pero se encuentran con dos grandes barreras. Por un lado, hay países que dificultan que fondos extranjeros inviertan en sus firmas, lo que a la larga perjudica todo el ecosistema local. Por el otro, y más importante, las barreras culturales. "Fondos y empresas tienen que saber que la gente tiene maneras de hacer y pensar diferentes. También es importante para todos entender que cada cultura tiene su forma de hacer negocios, y que no es lo mismo hacer negocios en España que en EEUU o en China e India", recuerda. En todo caso, sí que hay un elemento común, el idioma que se usará: el inglés.

"Los recursos financieros son clave para evitar que a las start-ups se les pase la oportunidad de tener éxito. Tienen que ser extremadamente rápidas en la ejecución, ser capaces de pivotar -realizar cambios rápidos en su modelo, objetivo, producto...-, porque a veces, si no lo hacen, vendrá otro con más recursos y se los comerá", añade Rodrigo Martínez, inversor tecnológico en fase inicial de Point Nine CapitalOtro de los aspectos que tienen muy en cuenta los fondos a la hora de invertir es el nivel de compromiso de los emprendedores. "El equipo de emprendedores tiene que estar dispuesto a moverse a EEUU si llega la gran oportunidad", agrega.

LAS DIFICULTADES

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Las start-ups tienen buenos proyectos y muchas veces se encuentran con los inversores. Pero la relación no siempre tiene que ser perfecta. "Mi experiencia es que el capital es capital y punto, va a mirar por sus intereses. Sí, hay fondos que pueden aportar algo más que dinero, pero al final buscan rentabilidad, y no es criticable", explica Ferré.

Muchas start-ups, además, se enfrentan a la pregunta mágica: ¿cuánto dinero se necesita para internacionalizar el negocio? Y este es uno de los momentos claves del éxito de la firma, según Martínez: "En general, hay poca financiación en España. Eso hace que los emprendedores se pongan millones de barreras que les hacen ser más lentos, más ineficientes. Necesitan más ambición a la hora de ir a pedir dinero, y si no es en España, que vayan fuera", explica. Eso sí, sin desmesura: "En EEUU pasa lo contrario... a veces se da tanto dinero por una simple idea, que todo se hecha a perder", recuerda Kostyuk. Donde coinciden todos, tanto emprendedores como inversores, es que hay un tema que preocupa, y mucho: Hacienda aprobó una exit tax para los ricos, pero que acaba perjudicando a los posibles inversores. "A la larga puede implicar que muchas start-ups se queden por el camino", denuncia Ferré. "No tiene ningún sentido. En países como Irlanda o Estonia se fomentan las start-ups, no se les ponen dificultades", concluye Martínez.