25 sep 2020

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Al contrataque

Universo mundo

Ana Pastor

Se acerca al mostrador y cuando están a punto de darle sus medicinas le comunican que su tarjeta sanitaria ya no es válida. Su cara es un poema. Detrás de él, una señora mayor recibe la misma respuesta cuando casi tiene en la mano la bolsa con varios recipientes. Abre mucho los ojos y pregunta tratando de saber qué está pasando. Su cara es un poema. El farmacéutico les explica a ellos y otros muchos que llegan detrás que han dejado de ser usuarios de un derecho: el de la sanidad pública española. Y a continuación pasa sus tarjetas por un aparato que las tritura. Al cabo de unos minutos, y tras varias escenas de desconcierto y nervios, a todos estos ciudadanos que están en esa farmacia se les explica que todo es una broma. Se les dice que, sin saberlo, han formado parte de una campaña realizada por Red Acoge (que agrupa a 17 oenegés), una campaña para la que han elegido el siguiente lema: ¿Cuándo hemos dejado de ser humanos?

Insolidaria e indecente

Pretenden recordar que desde hace dos años una gran parte de la gente que vive entre nosotros ha perdido ese derecho. Son 800.000 mujeres y hombres a los que un decreto del Gobierno de Rajoy dejó fuera de la sanidad pública en el año 2012. Según los datos de organizaciones sociales, son 800.000 hombres y mujeres inmigrantes sin papeles que no han dejado de existir aunque algunos quieran dejar de verlos. 800.000 hombres y mujeres que no podrán ser atendidos (salvo en urgencias) bajo la excusa de los recortes exigidos desde Bruselas. Se nos dijo entonces que el Estado se ahorraría unos 500 millones al dar este paso. Dos años después, aún estamos esperando a que nos informen de cuánto ha sido el ahorro de una de las medidas estrella del Gobierno. Son varias las organizaciones sociales que ya advirtieron en su día de que, además de ser una medida insolidaria e indecente, provocará un gasto mayor a largo plazo porque muchas enfermedades no serán ni detectadas ni, por supuesto, tratadas al cerrarse las puertas de los hospitales a toda esa gente.

Por eso la semana en que tenemos en el Ejecutivo un nuevo ministro de Sanidad se lanza esta campaña. Por eso en una semana como esta es bueno recordar que quien hoy ocupa ya el puesto de la cesante Ana Mato defendió esa medida públicamente. El 24 de abril del 2012, el nuevo ministro, entonces portavoz del PP en el Congreso, decía que la sanidad es universal, pero añadía a continuación: «No es para el universo mundo, sino para los españoles y para los que residen aquí». Alfonso Alonso decía que España «no puede ser un coladero» y que «hay que evitar el fraude sanitario». Bendita hemeroteca. Quizá sería bueno que Alonso viera la campaña de Red Acoge. Especialmente la última parte. La del chaval de origen marroquí. Ahí lo dejo.