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El tablero político en Catalunya

Emergencia y oportunidad

Joan Herrera

Son precisas mayorías de izquierdas para trabajar por lo que a la gente le preocupa de verdad

Emergencia y oportunidad. Así podríamos describir el momento. Emergencia porque nunca como ahora se ha sufrido tanto ni se ha descapitalizado tanto a la sociedad. Oportunidad porque nunca como ahora la hemos tenido para darle la vuelta a la situación.

La combinación entre emergencia y oportunidad nos lleva a la necesidad de dar respuesta. Respuesta a la emergencia social y económica, a la emergencia democrática por la corrupción y la emergencia nacional para conseguir celebrar un referéndum con garantías del que salga un mandato democrático. La respuesta debe tener una dimensión en todos y cada uno de los escenarios institucionales: a nivel local, estatal y en el ámbito nacional.

En paralelo se ha abierto el debate sobre la conveniencia de unas elecciones anticipadas en Catalunya, en lo que serían dos elecciones en poco más de cuatro años. Y por mucho que se justifican en clave plebiscitaria, la principal razón para convocarlas es porque no hay mayoría de gobierno. Cuando se presenten los presupuestos se constatará si existe o no esa mayoría. En la situación en que estamos unos presupuestos prorrogados suponen una aplicación automática del objetivo de déficit, y no son aceptables porque bloquean la Administración.

Un programa agotado

La realidad es que el Govern ha agotado su programa, ha agotado su capacidad de hacer frente a la crisis y a la emergencia social, no quiere ir más allá en la política fiscal, no cumple resoluciones del Parlament. Su política es inútil. Y la consulta, tal y como se quería hacer, no se ha hecho. Se han puesto urnas y papeletas pero no ha sido una consulta, sino una movilización.

Así que o mayoría parlamentaria estable o elecciones; o cambio de política o elecciones. Sin mayoría parlamentaria y sin cambiar las políticas se necesitan elecciones. La relación con el Estado tendremos que dilucidarla en una consulta -más teniendo presente las mayorías que se vislumbran- y a la vez no podemos renunciar a dejar de hacer un país justo, limpio y libre desde ahora mismo.

La respuesta, fruto de la suma de emergencia y oportunidad, se traduce en que desde diferentes opciones se responda de forma compartida a la emergencia social, económica y democrática. Esto no puede esperar ni a la independencia ni a un proceso constituyente. El nuevo país debe comenzar ahora. Y hay que llamar conjuntamente a todas las fuerzas favorables al derecho a decidir, PSC incluido, para que la celebración del referéndum sea el compromiso de mínimos en todo el ciclo electoral: municipales, catalanas, generales (ningún pacto con nadie en el Congreso que no acepte hacer un referéndum).

Confluencia de izquierdas

El objetivo es la confluencia de las izquierdas transformadoras y alternativas para cambiarlo todo: las políticas, el modelo social y político y las relaciones con el Estado. A partir de una constatación: la fragmentación solo favorece al partido del presidente o a una reconfiguración del mapa político que haría imposible un proceso constituyente hegemonizado por las izquierdas tanto en Catalunya como en el Estado. Y esta lógica favorece a un planteamiento frentista (independentistas / anti-independentistas) que en el Estado ayudaría al PP y en Catalunya tendría riesgo de fracturarse las clases populares e impedir unas mayorías de izquierdas.

Así, la propuesta entiendo que pasa por mayorías democráticas para la transición nacional con el objetivo del referéndum y para dar cumplimiento al mandato que de él salga. Y también mayorías de izquierdas en el Parlament para cambiar las políticas y para la transición a un nuevo modelo económico, social y político.

Es decir, que por una cosa o la otra (referéndum y emergencia social) no hay ni listas unitarias ni gobiernos de concentración, sino mayorías parlamentarias. Y también son precisas nuevas mayorías democráticas y de izquierdas para un nuevo proceso constituyente en el Estado. Es probable que tengamos 'la lista del presidente', una lista del presidente Mas, donde detrás de la demanda nacional esconde su incapacidad como gobernante. Y una opción de centro-izquierda independentista que lo fía todo a la independencia.

Nuevas mayorías necesarias para cambiar la agenda en Catalunya. Para lograr que más allá del debate nacional se hable de lo que, según la última encuesta del CEO, más preocupa a la gente: paro y precariedad laboral, funcionamiento de  la economía y la crisis en torno a la política. Una mayoría que busque cambiar los gobiernos que nos lideran, el de Mas y de Rajoy, y que trabaje por la igualdad en la sociedad más desigual de toda Europa (tras la minúscula Letonia) y que haga de la democracia y la política la solución a todos los problemas.