La rueda

Votar, se votará

Cada día es más obvio que será imposible una solución sin que haya una votación específica en Catalunya

1
Se lee en minutos

Hemos visto a Ana Pastor (la Sexta) elogiar el referéndum de independencia escocés, a Jordi González (Telecinco) constatar que se debe preguntar a los ciudadanos catalanes qué país quieren, a Risto Mejide (Cuatro) decir que hasta que Pedro Sánchez no acepte la celebración de una consulta en Catalunya no lo votará, o a Jorge Javier Vázquez (Telecinco) apoyar el ejercicio del derecho a decidir.

También hemos escuchado a Julia Otero (Onda Cero) reclamar la celebración de la consulta catalana o a al Gran Wyoming (La Sexta) hacer lo propio recientemente. Incluso hemos leído al editorialista de El País afirmar que esta crisis solo se solucionará votando. Obviamente, ya votamos y se seguirá votando. Lo hicimos en las elecciones europeas que tanto han modificado los términos del debate y lo haremos en las próximas generales, municipales y autonómicas.

Noticias relacionadas

Sin embargo, cada día es más obvio que en el epicentro del proceso de cambios al que estamos asistiendo será imposible encontrar una solución sin una votación específica en Catalunya. Hace tan solo dos años era impensable que en los principales medios de comunicación españoles escucháramos a sus referentes mediáticos apostar por lo que conocemos como derecho a decidir. Y parece que cada vez más la interiorización de la propuesta es una realidad.

Aunque pueda pensarse que estamos a las puertas del apocalipsis (o del paraíso, según quien lo mire) aún hay un mandato democrático de dos años más para encontrar una solución tan radicalmente democrática como formalmente impecable. Llegados a este punto, conviene recordar cómo se ha avanzado en la batalla de los marcos mentales en esta cuestión y que hace tan solo dos años que Mas se comprometió por primera vez a impulsar una consulta para decidir el modelo territorial a lo largo de la legislatura.