03 jun 2020

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DOS MIRADAS

Sderot

Emma Riverola

El lúcido y afilado análisis de Joan Cañete sobre la situación en Palestina e Israel mencionaba la imagen que circula en Twitter de los habitantes de Sderot, un pueblo muy cercano a la franja de Gaza. La foto, a pesar de su aparente serenidad, destila violencia. En ella se observa un puñado de personas, sentadas cómodamente en unas sillas que ellas mismas han llevado hasta lo alto de una colina, contemplan el ataque del ejército israelí sobre tierras palestinas. Abundan las miradas expectantes, pero también algún gesto bufo de victoria.

Según el fotógrafo que captó la imagen, los espectadores aplauden tras cada nueva explosión. Y en ese gesto de aprobación, de felicitación, de aliento, se encuentra la perversa psicología que ha llevado a Israel a provocar el sometimiento, la humillación y la muerte del pueblo palestino.

El guion de estos días no es nuevo. Tras una supuesta afrenta palestina (el asesinato de tres adolescentes israelís que sigue sin esclarecerse) se pone en marcha la arrolladora maquinaria de guerra hebrea. Los muertos ya superan el centenar. El miedo paraliza la franja de Gaza, ese pedazo de tierra atestado y arruinado. El final también será el mismo. Los palestinos rezarán y se conformarán con seguir vivos y los israelís levantarán más asentamientos ilegales. Porque de ellos es la tierra. Porque ellos son el pueblo elegido. Porque ellos miran al enemigo enjaulado y aplauden su masacre.