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Unas europeas muy catalanas

José A. Sorolla

Artur Mas se juega su liderazgo en las elecciones al Parlamento Europeo, planteadas como un anticipo de la consulta soberanista

Como todo ahora en Catalunya, las elecciones europeas están teñidas de soberanismo. Los partidos soberanistas han planteado los comicios como una antesala de la consulta por el "derecho a decidir" anunciada para el 9 de noviembre. El 'president' de la Generalitat y líder de Convergència i Unió (CiU), Artur Mas, se la juega más que ningún otro dirigente, ya que del resultado depende su liderazgo en el proceso soberanista.

Uno de los defectos de las elecciones europeas ha sido siempre que los partidos las plantean en clave interna y además de segunda división. Esto ha sido así en España desde que se celebran (1987): los problemas de política interna han centrado las campañas electorales y las listas han estado encabezadas e integradas normalmente por políticos de segunda fila o por exministros en retirada. Todos los partidos han hecho lo mismo, sin excepciones.

Ahora, en Catalunya, el planteamiento sigue siendo el mismo. No se habla tanto de Europa como de la política interna y, como mucho, de lo que la Unión Europea (UE) puede influir en el desarrollo de los temas de política interior. Y hoy en Catalunya no hay otro tema de política interior que el proceso soberanista y el horizonte de la consulta programada para el próximo 9 de noviembre.

Eslóganes inequívocos 

Los carteles y los eslóganes de los partidos soberanistas son equívocos para unas elecciones europeas e inequívocos para el proceso hacia la independencia. CiU convoca a sus votantes con la consigna 'Guanyem-nos Europa' (Ganémonos Europa), una apelación clarísima a atraer a la UE hacia el proceso soberanista, y con un cartel en el que figura un gran 'sí' en un recuadro que simula una papeleta introduciéndose en una urna. En la apertura de la campaña, Mas llamó a la ciudadanía para que "no falle" a CiU y el primer candidato, Ramon Tremosa, instó a "saber llenar las urnas" tras haber "sabido llenar las calles", en referencia a las gigantescas manifestaciones independentistas. En los anuncios gratuitos en televisión, Mas repite que "el 'sí' está en tus manos".

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) es aún más explícita. Su eslogan es 'Comencem el nou país. Ara, a Europa' (Empezemos el nuevo país. Ahora, en Europa) mientras que tanto su presidente, Oriol Junqueras, como su primer candidato, el profesor de Filosofía Josep Maria Terricabras, defienden abiertamente la Catalunya independiente, "un nuevo país en una nueva Europa".

CiU está muy interesada en la participación, ya que Catalunya ha sido tradicionalmente una comunidad abstencionista en estas elecciones (como en las autonómicas si se exceptúan las del 2012, por otra parte). En las últimas, celebradas en el 2009, la abstención alcanzó el 63,06% (solo superada por Baleares, con un 64,3%), mientras que en el conjunto de España fue del 55,1%.

Si los catalanes no acuden a votar, el fracaso del planteamiento soberanista de las elecciones será, por una parte, muy doloroso para el independentismo. Por otra, Mas necesita una apreciable participación para que CiU se imponga a ERC. En caso contrario, si por primera vez el partido republicano supera a CiU, Mas quedaría muy debilitado como líder del proceso soberanista, más de lo que ya sufrió su liderazgo con el batacazo de las autonómicas del 2012, en las que perdió 12 escaños en el Parlament.

CiU, independentista

Pero, en este sentido, las elecciones europeas del próximo día 25 son más significativas porque es la primera vez que CiU se presenta al electorado como una fuerza política claramente independentista --pese a los desmarques de Josep Antoni Duran Lleida-- mientras que en el 2012 la federación nacionalista todavía conservaba restos de su clásica ambigüedad y en su programa no mencionaba la independencia, sino el "Estado propio", las "estructuras de Estado" y otros eufemismos.

La apuesta de Mas por convertir las europeas en un anticipo de la consulta soberanista es muy arriesgada. Es un arma de doble filo porque si los resultados no son satisfactorios será muy difícil devaluar a posteriori las elecciones recurriendo a la decepción del electorado por las políticas de la UE o por los efectos de la crisis económica y social.

Por el momento, las encuestas dan una ligera ventaja a la Coalición por Europa (en la que está integrada CiU, junto al PNV y otros) sobre L'Esquerra pel Dret a Decidir (ERC). La mayoría de los sondeos otorgan a la primera lista entre dos y tres eurodiputados y entre uno y dos a la segunda (el segundo escaño sería para el 'exconseller' de Educació socialista Ernest Maragall).

En el ámbito de toda España, el CIS da un 5,6% de intención de voto a la coalición de CiU y un 3,7% a ERC, con tres y dos eurodiputados, respectivamente, los mismos que les concede el sondeo de 'La Vanguardia'. En Catalunya, según este diario, CiU distanciaría a ERC en poco más de dos puntos (24,4% frente a 22,2%), pero la ascensión republicana sobre 2009 sería espectacular, con 13 puntos más frente a la mucho más modesta de CiU (2 puntos).

ERC, mejor segunda

Numerosos analistas coinciden en Catalunya en que a ERC no le interesa en este momento dar el 'sorpasso' a CiU porque el fracaso de Mas debilitaría el proceso soberanista, en el que Oriol Junqueras se encuentra más cómodo en un segundo plano, contemplando el desgaste del 'president' de la Generalitat, en espera de la cita de la consulta de noviembre, que seguramente no se celebrará, y de las próximas elecciones catalanas, plebiscitarias o no.

Las encuestas dan una ligera ventaja a CiU, pero con un espectaular ascenso de ERC con relación al 2009. A este respecto, hay que recordar que CiU intentó formar con ERC una candidatura conjunta para las europeas, tentativa que fracasó por la negativa de Junqueras y entre amenazas de descuelgue de Duran Lleida.

La encuesta del centenario rotativo barcelonés registra también el previsto hundimiento del PSC, que perdería casi 20 puntos con relación al 2009, año en el que ganó las europeas en Catalunya con un 36%. Excepto en las de 1994, el PSC ha vencido en todas las europeas celebradas desde 1987, un año después de la entrada de España en la UE.

Pero el PSC se encuentra atrapado por las contradicciones del proceso soberanista y lo más probable es que pague en las europeas el peaje de su postura intermedia. Si el resultado es catastrófico, no se puede descartar incluso la convocatoria de un congreso extraordinario y los consiguientes relevos en la dirección, pese a que el PSC no liga para nada las europeas con el soberanismo y su eslogan se enfoca contra el PP: 'Canviem Europa. Aturem Rajoy' (Cambiemos Europa. Paremos a Rajoy).

Otra novedad en Catalunya será, según casi todos los sondeos, la llegada al Parlamento Europeo de Ciutadans, que podrían obtener un escaño, pese a que los personalismos han impedido de nuevo una candidatura conjunta con UPD, operación lógica dado que la circunscripción es única en toda España.

Este post ha sido publicado oroginalmente en el diario digital Zoomnews.es.

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