La rueda

¿Hacer más pequeño el PSC?

1
Se lee en minutos

Fabian Mohedano, recién expulsado de la dirección de su partido por acudir como público a un acto de ERC, decía hace unos meses: «Quien considere que si desaparece el PSC gana Catalunya se equivoca, porque ha sido y es un proyecto muy importante para este país». Coincido: muchas de las críticas hacia este partido tienen como objetivo contribuir a su extinción y no son fruto de un repentino amor o empatía por lo que este representó o representa. Sin embargo, con decisiones como esta -con una excusa bastante absurda y de difícil comprensión- es el propio partido quien da razones para la crítica o, incluso, para contribuir a su irrelevancia en Catalunya.

Noticias relacionadas

Si el PSC ha sido un proyecto importante es porque gente como él estaba representada, porque gente como él militaba en el partido y porque gente como él estaba en la dirección. Con su expulsión, de hecho, han conseguido el efecto contrario. Cuando días atrás el Parlament debatía sobre la consulta en el Congreso, Mohedano no estaba en su casa llorando por sospechar la decisión, sino en la tribuna de invitados, acogido por otros partidos y con la consiguiente atención mediática.

El PSC tiene un problema para articular su proyecto, en parte, porque es más complejo que las dinámicas instaladas en la política catalana. Y en el PSC hay también una polifonía que a veces distorsiona su mensaje. ¿Pero no es responsabilidad también de la dirección el permanente cambio de criterio? ¿No es también responsabilidad de la dirección no practicar la pedagogía y el diálogo interno que tanto reclaman para todos? Con esta absurda decisión, este partido no está haciendo otra cosa que dar razones a quienes los critican desde fuera. Y ahora deben escoger si prefieren seguir escuchándolas desde dentro o si, por contra, han optado definitivamente por empequeñecerse.