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Ideas

Lección en Oliva

Jaume Subirana

En estos días de implosión en el sector cultural, de tensión y de mala relación entre vecinos, de insultante preponderancia de la mayoría y de aburrido monocultivo de supuestos éxitos masivos, en Oliva, una pequeña villa de la Safor donde  nacieron Vicente Parra y Enric Sòria  y donde vive Francisco Brines, he asistido recientmente a una leccción de gestión pública administrada en verso. Hace unos días se celebró la décima edición del  Poefesta, un festival de poesía puesto en marcha y mantenido por la escritora y activista Àngels Gregori que poco a poco, siempre de su mano pero con la colaboración de un grupo de voluntarios, se ha hecho un lugar de referencia entre los festivales literarios hispánicos a base de escoger muy bien los invitados, tratarlos todavía mejor y, sobre todo, de llenar  un teatro de 600 localidades con un público cálido y atento.

En el Poefesta d'Oliva, basado en la iniciativa privada y al mismo tiempo sobrado de patrocinadores, convivieron y se mezclaban catalán -valenciano, si quieren-, castellano, vasco e inglés (con la presencia sorpresa de la actriz Julie Christie para leer en homenaje a W.H. Auden), hay programadas en paralelo desde actividades infantiles a maridajes literario-culinarios, los poemas  llenan los escaparates de las tiendas y la televisión local dedica un programa de una hora a los escritores tratándolos como si jugasen a fútbol. ¿El secreto? Fe en el proyecto, continuidad, enraizamiento, muchas horas de trabajo y entusiasmo. Quizá no es tan difícil.

La noche del pasado día 4, en el Teatre Olímpia, Brines lo celebró con una frase: un festival así da calidad a Oliva. Pero se olvidó de la otra parte: con gestos como el Poefesta también son Oliva y el País Valenciano (no la ciudad de Valencia) los que nos aleccionan sobre la posible tranquila coexistencia de lenguas, sobre la inevitable recuperación del papel de la sociedad civil y de la iniciativa y el compromiso particulares. El Poefesta es buena literatura en clave de fiesta y articulación ciudadanas: un favor más que la cultura podría hacer a este país encortesado, a nuestra sociedad descompartida.

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