20 feb 2020

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Mucho trabajo por hacer

Laia Bonet

Quedan dos semanas. El próximo día 29 de marzo, celebraremos la primera vuelta de las primarias abiertas del PSC para escoger nuestro liderazgo electoral. Desde el pasado mes de diciembre en el que anuncié públicamente mi determinación -y los motivos para presentarme- no he dejado de trabajar constantemente para garantizar el éxito de la participación en las primarias. He dicho en varias ocasiones, que prefiero perder con mucha participación, que ganar con poca. Hacemos primarias para abrirnos a la ciudadanía y a su parecer y decisión. La participación es clave y las primarias son la primera piedra de la reconstrucción de un proyecto socialista realmente renovado, capaz de contribuir con eficacia y fuerza electoral en la nueva mayoría progresista que hay que rehacer para forjar una alternativa política y social en el gobierno conservador de Xavier Trias.

La clave del éxito de la participación rae en nuestra capacidad de hacer creíbles las primarias como el elemento nuevo, capaz de canalizar y vehicular democráticamente las ganas de cambio que hay entre los militantes y simpatizantes del PSC, y también entre nuestros votantes: de los que un día nos votaron, de los que dudan, y de los que todavía están pero que esperan una reacción de esperanza y ilusión para construir un proyecto con vocación mayoritaria. Creo, sinceramente, que las primarias son una oportunidad para reiniciar un largo y difícil proceso de reconexión del PSC con la mayoría social y política de nuestro país. Un partido con vocación de gobierno, no puede renunciar a ser mayoritario y representativo si quiere liderar. Hay mucho trabajo para hacer.

Las encuestas recientes demuestran que este proceso no será fácil, ni rápido, ni tiene garantizado un éxito inmediato. El PSC tiene problemas de fondo: de liderazgos, formas y propuestas. El trabajo de reconstrucción de nuestro proyecto político necesita paciencia y determinación. Constancia y coraje. Mi decisión es firme: ni marcho, ni marcharé, aunque pierda. No sé si mis compañeros y adversarios pueden decir el mismo. No regalo las siglas, ni renuncio a ellas. Son demasiado importantes para Catalunya, para Barcelona y para las izquierdas progresistas. Trabajaré para construir una nueva mayoría que represente mejor el cambio que creo que piden nuestros militantes y también nuestros votantes. Pero nos hace falta una participación significativa para que el 29M no se decida a la baja, sino con una importante participación.

Hago un llamamiento a todos los demócratas que quieren más regeneración de la política y ven nuestras primarias con simpatía e incluso con envidia; a todos los progresistas que quieren trabajar por una nueva mayoría social y política necesaria para cambiar el rumbo conservador del actual govern; a todos los catalanistas que quieren decidir y quieren más poder político para Catalunya; a todos los votantes, simpatizantes y militantes socialistas que tienen que decidir si quieren que el PSC vuelva a asemejarse a la sociedad catalana para poderla representar y liderar.

El día 29 de marzo todos los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona identificados con los valores progresistas estamos convocados a las urnas para escoger la candidatura que liderará el nuevo proyecto socialista en la ciudad de Barcelona. Es una decisión muy relevante: para construir la alternativa y para cambiar el PSC. Nos hace falta acierto y coraje. Nos jugamos mucho. Es, seguramente, la última oportunidad para que los socialistas podamos responder con éxito a las expectativas de cambio y de renovación profundas que reclama nuestra sociedad y los votantes socialistas. No podemos defraudar.

Barcelona es mi compromiso. En esta campaña estamos presentando cada día propuestas y alternativas innovadoras, abiertas y ambiciosas. Después nos quedará todo un año para hacer el programa del cambio, abierto también a la ciudadanía y a los sectores más dinámicos y progresistas de Barcelona. Así como hacemos la campaña, así queremos hacer el programa y gobernar.

Estoy animada. Sé que esto irá bien. Y tú también lo sabes. Pero depende de ti, de tu voto. De tu apoyo, de tu complicidad y de tu entusiasmo. Por mi parte te ofrezco pasión y trabajo: la fuerza del cambio. Hay mucho trabajo para hacer, pero también hay alternativa. Y podemos ganar. Todo por Barcelona.