27 oct 2020

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Mujer, somos el problema

Joan Solé

Mujer, tienes un problema: compartes espacio con los seres más egoístas del planeta, los hombres. Vives en un mundo donde tu cuerpo es negocio y objeto de lujo. “Tiene dinero, coches y mujeres. ¡Lo tiene todo!”. Te mueves en un planeta donde tu cuerpo es gestionado por unas leyes hechas por hombres. Un lugar en el que las reivindicaciones feministas, como las del grupo ‘Femen’, son motivo de mofa porque muestran su cuerpo.

El hombre, paternalista y poseedor de autoridad divina, regula aspectos tan suyos como el aborto. Establece cual es el modo de vida correcto, que orientación sexual se debe tener, como debe vestir una mujer o cuantas puede tener –en una relación de hombre y posesión-.

Aquí están, los paladines de la rectitud. Lo saben todo: “una mujer no puede ganar lo mismo que un hombre”. “Ellas son así, visten para provocar”. Puedo contar con los dedos de una sola mano el número de voces femeninas que he oído en tertulias mediáticas sobre la ley del aborto.

“El mundo se mueve en la desigualdad, nunca las mujeres serán igual que los hombres”. Es verdad, del mismo modo que un hombre no puede aspirar a ser un perro porque muchas veces carece de fidelidad y lealtad con aquellas personas que lo aman.

Los periodistas, sobretodo ellas, encuentran ofertas de trabajo que piden requisitos como: “edad de 18 a 22 años, altura a partir de 1,70 y de talla 36-38”. Cuatro años de carrera para que sea el físico lo que te abra la puerta. “Para qué engañarse, es así”. ¿Lo es o hacen que lo sea?

Mujer, somos el problema. En su momento decidimos que podías votar ¿por qué no podías antes?. En su día consideramos que podías ascender a los puestos de trabajo y podías dejar de ser solo “la secretaria”. Abrimos los ojos y vimos como nosotros, el hombre, el cazador que cada día sale con su lanza para traer comida a casa, también se podía cuidar de ella.

El día 8 de marzo se cumplirán 103 años de la primera celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Pienso, ¿qué opinarían ahora esas mujeres que el año 1911 reunieron más de un millón de personas en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza en pro de sus derechos? Quizá se preguntarían, ¿qué hace un grupo de hombres redactando la ley del aborto que nos hace retroceder treinta años? Somos el problema.

joansole.cat