tú y yo somos tres

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La bella Fátima y el guapo inspector jefe (’El Príncipe’, Tele 5).

Dicen los que conocen Ceuta a fondo que el tremendo y conflictivo barrio de El Príncipe no es tan colorista, ni está tan limpio, como lo pintan en esta teleserie. Dicen los que conocen bien al estupendo actor Jose Coronado que el papel que le han dibujado -inspector corrupto- no es todo lo malo y canalla que debería ser. Y dicen los expertos en la musulmanía española-ceutí que, a la hermosa  Fatima (Hiba Abouk), el toque indumentario que le han colocado es más propio de la pasarela Cibeles. Pero al margen de estas pinceladas de disidencia formal, este estreno (El Príncipe, Tele 5) ha sido apoteósico. Han arrasado (más de 4 millones de espectadores). Hombre, alguna cosa contundente tenían que hacer Mediaset porque en materia de teleseries el imperio de la competencia (Atresmedia) les estaba haciendo polvo. A nosotros en casa la serie nos ha enganchado. Es un cóctel atractivo: hay malos, hay buenos, hay acción, hay hermosos cuerpos semidesnudos en las camas, y ya ha comenzado una historieta de amor delicado, entre el guapo inspector cristiano y la hermosa musulmana. También hay toques cursis muy entretenidos, como esa familia que se presenta en casa de Fátima para pedir su mano, y nos partíamos de risa en casa. Quizá lo más doloroso es que a uno de los musulmanes malos, del grupo de los malos de verdad, lo sacan vestido con una camiseta del Barça. ¡Ahh! En bien del equilibrio y la concordia nacional, espero que en el próximo capítulo saquen a otro malo, del otro grupo de malos del clan de Aníbal, con la camiseta del club blanco. O sea, un empate siempre es un honroso resultado.

'TN'.- Los espectadores de TV-3 tuvimos que esperar hasta el minuto 44, el último del TN vespre del martes, para conocer la noticia de que la cúpula directiva de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals estaba encerrada en un despacho desde hacía horas, porque había un nutrido grupo de trabajadores de la casa manifestándose. Parece que no salían por temor a ser abucheados. Al margen de quien lleve la razón en este conflicto, desde un punto de vista estrictamente informativo es deplorable el papel del TN: más que informar, lo que hacían era esconder la realidad. O sea, a ver si camuflándolo en el último minuto pasaba inadvertido. Son torpes. Se demuestra que por nueva y carísima que sea la jaula, no es garantía de que los pajaritos canten con trinos fiables.