tú y yo somos tres

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Norma Duval ha reaparecido en ’¡Mira quién baila!’ (TVE-1).

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El cuadro que ha conseguido TVE-1 (y la productora Gestmusic) resucitando el ¡Mira quién baila! es tan anodino como apático. Las criaturas concursantes son vips de tercera regional. Parece que el casting lo haya realizado un infiltrado de las cadenas privadas para hundirles en la sosería más descomunal. Solo el actor Fernando Albizu, con su simpatía y alegre desenfado, nos ha arrancado sonrisas de complicidad. Lo más portentoso de este Mira quién nos aburre ha sido la pajarita del presentador Jaime Cantizano. A este voluntarioso muchacho le han confundido: en lugar de una corbata le han puesto una sábana. Ni Inocencio Arias se atrevería a colocarse cosa tan desproporcionada. El único golpe interesante de esta insulsa resurrección ha sido la contratación de Norma Duval. ¡Ahh! La han puesto a hacer posturitas como miembro del jurado. Pero ella no se podía resistir y saltaba a la pista con gran añoranza. Hombre, esta resurrección sí que es oportuna. Esta hermosa dama tiempo atrás fue gran cheerleader de Aznar, y ahora que la FAES acaba de lanzar su pintoresco opúsculo «20 respuestas a 20 preguntas sobre el independentismo catalán», el fichaje de la señora Duval por parte de TVE puede entenderse como una pieza clave y un síntoma inequívoco de que El imperio contraataca. En bien del espectáculo, y para revitalizar este insulso ¡Mira quién baila!, junto a Norma Duval deberían fichar también a Mayor Oreja y a Vidal Quadras. Éxito asegurado.

PEDRO J. -. El cese de Pedro J. Ramírez fue abordado ayer, selectivamente, en la tele. En Las mañanas de Cuatro, Jesús Cintora convocó al periodista Nacho Escolar para que nos iluminase. Lo hizo. Dijo: «El Gobierno ha aprovechado la debilidad económica de El Mundo para cargarse a Pedro J. Ya le había cortado la publicidad institucional, no menos de 18 millones de euros». También ayer, en Al rojo vivo (La Sexta), Antonio G. Ferreras convocó a Ernesto Ekaizer. Advirtió: «La mano que mece la cuna de este cese se llama Soraya. Hace meses que editores, propietarios y algunos políticos vienen reuniéndose para rediseñar la información del centro-derecha en España. Es la sinfonía del nuevo mundo. Las vidas de Aznar y Pedro J. son paralelas. Pedro J. fue el gran apoyo de Aznar. Ahora los dos combaten a Rajoy. Y por eso cae Pedro J.: se ha transformado en molesto». Una molestia que seguramente en la Casa del Rey también fastidiaba.