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Al contrataque

Anunciaciones y cerdos

Xavier Sardà

Resulta que según el 'conseller' Homs, la carta de Durao Barroso beneficia al «proceso». Yo quiero ser así. Vamos, que pase lo que pase, tenga yo la glacial capacidad de argumentar lo que más me convenga. Si una carta dice que la consulta catalana es un asunto interno español y que, por tanto, Europa no se va a mojar, yo digo que nos beneficia. Si además al final de la carta se recuerda el criterio según el cual una Catalunya independendiente quedaría fuera de Europa, yo sigo diciendo que la carta es excelente. Vamos que ni los saduceos y los farisaicos juntos.

En el mejor de los casos nos encontramos ante la proporción áurea del fraude argumental. Por contra, si Homs cree en realidad lo que ha dicho sobre la carta, estaríamos en un caso mucho peor.

"¿Que la carta nos sale rana?..., ningún problema, yo le doy la vuelta al tema.Total, los convencidos ya lo están y el resto nos importa un pito". Esta capacidad dialéctica contra natura es lo que la gente de un país normal detesta de la clase política. Pero aquí todo es diferente porque la finalidad última es memorable. Homs se sabe perdonado por los suyos, porque argumenta contra un enemigo más fuerte y por un esplendoroso mañana.

Para hacer un país nuevo es inprescindible un notable cargamento de cinismo. Donde los demás vemos una carta de ajuste, Homs ve la carta de los Reyes Magos. Vamos, un umbral de frustración más bien justito, con unas pizcas de desinhibido descaro. Puro arte.

La semanita nos ha traído también un ministro hablando de los distintos tipos de cerdos y su neoetiquetaje, una infanta reimputada y su abogado del amor, y un ministro del Interior que anuncia a bombo y platillo que va a detener a unos supuestos delincuentes. Algunos guardias civiles vieron que la tele decía que habían hecho algo que todavía no habían hecho. "¿Lo hemos hecho ya? Si la tele lo dice..."

El Gobierno se equivoca

Fernández Díaz acepta la dimisión de su director de comunicación y se da por zanjado el asunto. Bueno, él lo da por zanjado, con la ayuda de Dios. Creo que el Gobierno se está equivocando políticamente con esta operación y el tema de las manifestaciones prohibidas. Creo que se equivocan porque le están dando aire al universo al que quieren combatir política y policialmente. Creo que están en un error desde su propia perspectiva, a pesar de que el teatro les sea rentable tras el post-Parot. Pero claro, si además resulta que el ministro ha conseguido gracias a la fe que el arcángel Gabriel vaya haciendo Anunciaciones, los supuestos delincuentes tienen tiempo hasta de afeitarse.

Ha sido un principio de año intenso que seguramente requerirá paciencia espacio-temporal. Aburrido no será.