Ir a contenido

Análisis

A Marc

Marta López

Querido Marc: Llevas ya casi cuatro meses alejado de nosotros. Son ya 114 días de libertad robada. Son 114 días con sus noches, más largas y más frías allí donde estés. Interminable. Nos cuesta imaginar cómo estás y cómo te encuentras, en qué ocupas tantas horas muertas. Sabemos muy poco de ti, pero te echamos mucho de menos.

No creo que tú sepas tampoco cómo han cambiado las cosas en Siria desde ese 4 de septiembre en que fuiste secuestrado. Déjame por una vez que sea yo quien te cuente, aunque sé que te va a apenar muchísimo. Porque en Siria, querido amigo, básicamente mucha gente inocente sigue muriendo. Y sufriendo. Y huyendo. Pero ahora lo hace en silencio. Sin testigos. Un manto de oscuridad está cayendo sobre esa guerra, que en marzo cumplirá tres años. Qué tristeza, sí.

No sé si sabrás del secuestro de Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, curtidos en tantas guerras como tú. Tres de los grandes, sí. Y tú, vosotros, que siempre habéis huido de todo protagonismo -¿cuántas batallas nos has dejado de contar en estos años? ¿cuánto hemos tenido que pelear para que alguna vez escribieras en primera persona?-, os habéis convertido en noticia. Sois noticia, objetivo, parte y víctimas de este sinsentido. Vosotros y otra treintena de reporteros.

Sin saber con certeza a qué responde esta caza, te confesaré una sospecha: quieren silenciar esta guerra bárbara. Y lo están consiguiendo. Ya apenas quedan periodistas en algunas partes del país, allí donde se libran las principales batallas.

Ya ningún medio manda ahí a sus reporteros. Ya ningún freelance se arriesga a poner un pie en ese infierno. Ya ningún medio se atreve a contratar los servicios de un freelance. Ni fotos llegan ya apenas de Siria. Ni fotos, créeme.

Y la guerra cada vez es más brutal. En Alepo la semana pasada murieron 500 personas. Ahora les lanzan barriles de explosivos desde helicópteros. Imagino tu indignación y como tratarías de poner cara y nombre a esos fríos números si pudieras. Es lo que has hecho siempre: dar voz a los más débiles. Me viene a la memoria como en un viaje anterior nos contaste la historia del crío de tres años con metralla en el vientre durante más de cinco meses, o el del abuelo que de repente se vio convertido en padre de siete niños huérfanos…. Los rostros de la guerra, se titulaba el reportaje.

Pues no sabes como lamento decirte, Marc, que Siria se está convirtiendo en una guerra sin rostros, porque a periodistas como tú, Javier y Ricardo os han cerrado los ojos. También los nuestros. Marc, sabemos los que te conocemos que mientras aquí sufrimos por ti, tú sufrirás por los sirios, por no poder contar al mundo su desgracia. Esa es la razón que te llevó tres veces a Siria y por la que repetidamente pedías volver. Con Javier y Ricardo y los demás, estáis pagando un alto precio por este compromiso que nos dignifica a todos. Que vuestro sacrificio no sea en vano. No dejaremos que Siria caiga en el olvido. Pero vosotros volved ya. Os necesitamos.

#FreeMarc

#FreeJavier_Ricardo

#FreePressFreeSyria

0 Comentarios
cargando