tú y yo somos tres

1
Se lee en minutos

La noticia de que la jueza Eva Moltó acaba de imputar a los mossos implicados en la detención y muerte del empresario Juan Andrés Benítez en el barrio del Raval de Barcelona, añade una nueva dimensión al sketch que sobre este deplorable asunto dibujaron esta semana en Polònia (TV-3).  Parodiaron al máximo responsable de la policía autonómica, el conseller de Interior Ramon Espadaler, quien con una pasmosa y prepotente impunidad advertía: «Para evitar que se repitan imágenes tan lamentables, lo que vamos a hacer es... ¡prohibir que los vecinos las graben!». ¡Ahhh! La andanada polaca hace diana. Es certera. Cuando la clase política que detenta cargo y poder degenera, se produce eso: no les molesta la muerte de una persona, les irrita que alguien lo haya grabado. De ahí su sonrojante solución: catalanes, a partir de ahora queda prohibido grabar desde el balcón. O sea, que no quede rastro de lo que ocurrió. Es un enfermizo mecanismo de falsa protección. Su afán por tapar es superior a la transparencia.

GÜRTEL .- Otro caso de horror a lo transparente nos lo acaba de enseñar Jordi Évole en su conversación con Pablo Crespo (Salvados, La Sexta). Crespo fue diputado y secretario de organización del PP de Galicia, y a la vez era socio de Francisco Correa en la llamada trama Gürtel. Hoy Crespo, tras tres años de cárcel y sin juicio concluido todavía, se siente abandonado por el PP. Y le ha soltado a Évole tremendas cargas de profundidad contra su partido: «Todos los partidos se financian irregularmente. El 65% de la financiación del PP es irregular, no declarada. El 80% de las donaciones son a cambio de favores. Yo repartí sobres, sobresueldos, durante años, a la cúpula del partido en Galicia. Rajoy y toda la cúpula conoce esta financiación irregular, un sistema que se instauró en los años 80. Esos que dicen ahora que Bárcenas es como la peste bubónica deberían estar callados. Yo tengo papeles, siempre hay papeles, miles de papeles... La gente no se acuerda de lo que firma. El caso Gürtel va a quedar en que a nosotros nos van a dar la del pulpo, pero ningún político quedará condenado. Y acuérdese de lo que le digo: en diciembre el caso de los papeles de Bárcenas va a quedar archivado. Nada. Fosfatina». Está claro que Crespo es un hombre decepcionado con su propio partido. Pero las acusaciones que lanza señalan esa opacidad enfermiza que decíamos.