11 ago 2020

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García Prieto y Millet, ¿dos caras de la misma moneda?

Saül Gordillo

Las encuestas y las urnas indican que la Catalunya dual y bipartidista se ha ido al garete. CiU y el PSC no son lo que eran. El catalanismo conservador y el españolismo, tampoco. Al margen de la ideología y la demoscopia, y también al margen del sistema de partidos en Catalunya, hay un cambio radical en la manera de entender la política y la democracia. De la misma manera que el Palau de la Música era el icono del nacionalismo catalán, de CiU y una parte del PP más moderado, joya de la corona del catalanismo durante el franquismo, la Feria de Abril de Barcelona era el referente de la inmigración que antes votaba socialista como un soldado y ahora se dirime entre C's, PSC y PP.

Hubo una época en Catalunya en que había cuatro presidentes imbatibles. Eran Jordi Pujol en la Generalitat, Josep-Lluís Núnez en el Barça, Fèlix Millet en el Palau de la Música y Francisco García Prieto en la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Catalunya (FECAC). Pujol y Núñez forman parte del pasado. Millet está de actualidad por el escándalo del expolio que precisamente esta semana ha revivido con la petición del fiscal, de 27 años y medio de cárcel para el que fuera presidente del Palau y el Orfeó, su socio Jordi Montull, y de 26 años para la hija de este, Gemma Montull. El fiscal concluye que "un círculo socioeconómico y político" que salpica a CDC permitió el expolio de 30 millones de euros del monumento modernista y símbolo de la resistencia catalanista en dictadura.

Precisamente esta semana el cuarto presidente caído, el más reciente, García Prieto, ha sido objeto de una querella por parte de una hermandad que acusa al 'factótum' de la FECAC de lucrarse y esconder cuentas en Suiza y Andorra. Esta querella podría abrir el melón de la Feria de Abril, foco de sospechas y secretos a voces en algunos ámbitos del país. García Prieto controla la FECAC porque, a diferencia de Pujol, Núñez y Millet, el suyo ha sido un relevo continuista y controlado. La querella de esta semana y las acusaciones de desvío de "millones de euros" de los últimos días podrían llevarnos a finales de julio del 2009, cuando saltó el escándalo del Palau, pero en la 'otra' Catalunya, la de la Feria de Abril. Millet cayó por los billetes de 500 euros y una inspección de Hacienda. García Prieto está querellado por sus propios 'compinches'. Estamos en julio del 2009 y queda mucho para asistir a la tormenta del Palau (ahora Feria de Abril) que se llevó por delante a intocables del "círculo socioeconómico y político" de CDC (quizá ahora del PSC).