14 ago 2020

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¿Mamá o papá, España o Catalunya?

Adrià Gallardo

La Diada de estos dos últimos años, las manifestaciones políticas esgrimidas en las urnas en las pasadas elecciones autonómicas y el contexto general de Catalunya ha hablado, y pide cambios, y los pide ya. Puede que sea la problemática de los impuestos que salen de aquí y no vuelven, o el hartazgo que todos los catalanes tenemos con la situación de crisis haya llevado al nacionalismo a ponerse a flor de piel, reclamando un futuro más "esperanzador" para Catalunya, o eso dicen.

Sea mejor o peor, salga el resultado que salga, y acabe donde acabe el proceso, la gente debe decidir, los catalanes debemos expresarnos legal y constitucionalmente sobre cuál creemos que debe ser nuestro futuro en cuanto a la relación con España. Querer el derecho a decidir de la ciudadanía catalana no es querer la independencia, es un hecho democrático que debería estar impuesto en la sociedad española para cualquier decisión del carácter que sea.

Mi opinión es clara, totalmente en contra de la independencia, porque me siento catalán y español por igual, y porque tanto el catalán y el español son mis dos lenguas y en las que escribo y pienso. Mis sentimientos son así, pero ello no me impide ver que la relación ha de cambiar, que no podemos seguir siendo los catalanes el motor de ingresos del Estado, y que luego no vuelva ni la mitad de lo que sale, porque no, porque eso es lo que más harta.

Independencia sí o independencia no, no se fundamenta en meros sentimientos, la mayoría de gente que no está satisfecha con permanecer al Estado español y busca un próximo estado catalán, no defiende su postura rigiéndose en sus sentimientos patrióticos, es todo desde la perspectiva económica y política, de que la política y la economía españolas dan un auténtico asco puertas afuera. Sí, puertas afuera, porque aunque Catalunya forme parte de España, es una nación, siempre he defendido España como un Estado plurinacional. Juntos en la diversidad, pero no como ahora.

No podemos quedarnos tal y como estamos, no será sostenible mucho tiempo más la tensa situación que existe entre Catalunya y España, no podemos negar lo evidente: que la gente está harta de la política española, mejor dicho de los políticos de España. Políticos que ocupan sillones aterciopelados desde la transición, y que resulta que, presuntamente, un partido se ha estado financiando irregularmente durante 20 años.

De eso está harta la gente, de la incompetencia política de España, de los Wert, de las Ana Botella y de muchos personajes de la política más que hacen que los propios españoles queramos huir de esta España política enferma que tan sólo ve datos económicos y no datos sociales (desahucios, pobreza…). Y es que visto así, se hacía independista hasta el Generalísimo.

Queramos o no, los catalanes debemos decidir, debemos alzar la voz y expresarnos en las urnas legalmente y pacíficamente. No es una posición, es aplicar la democracia. Si nos niegan el derecho a decidir del pueblo catalán, posiblemente, cuenten con un independentista más, porque España (política) da asco.

@adria_gallardo