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Ideas

El mariscal Folch

Jaume Subirana

Con la misma discreción y elegancia con que durante tres décadas ha sido director literario de Editorial Empúries, primero, y después, cuando el sello se integró en el Grup 62, uno de los responsables editoriales del grupo, Xavier Folch se ha jubilado y se ha ido a su casa a leer y (esperemos) escribir. Si en 1983 no hubiese fundado Empúries con Miquel Horta, Enric Folch y Pere Portabella, el panorama de la edición y de la cultura catalana se habría resentido, especialmente en lo que hace referencia al ensayo, la narrativa traducida y la poesía. Su visión estratégica nos ha hecho ganar más de una batalla.

Ahora que es necesario volver a recordar evidencias, apuntemos que Xavier Folch ha sido un editor lector: alguien que traslada su interés y su curiosidad por las cosas del mundo llamadas palabras al arte de hacer libros. Paciente y generoso con aquellos por quienes apostaba (a veces más allá de los intereses o el balance de la propia editorial), educado y afectuoso, con una firme y nada invasiva timidez, hablar de él como editor es hablar de alguien que no ha parado de dar juego y de creer, por compromiso o confianza (o por las dos cosas a la vez), que sumar cultura y belleza a través de las palabras era (y es) una buena manera de intentar hacer del mundo un espacio más habitable. Además, y quizá por encima de todo, Xavier Folch es su apuesta por los autores: decir Folch es decir Joan Vinyoli, Joan Solà, Albert Roig, Modest Prats, Perejaume, Josep Palàcios, Biel Mesquida, Narcís Comadira, Enric Casasses o Miquel Bauçà, para subrayar solo algunos de los que escriben en la lengua de Llull.

En un texto ya dejó escrito qué habían querido hacer al fundar la editorial Empúries: «Contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a la normalización de la lengua y, en definitiva, del país. Y sabíamos que fundar una editorial en lengua catalana representaba -representa- un acto de confianza en el futuro del país y en su gente». Contribuir y confiar: dos buenos verbos. De los que no pasan de moda.

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