08 ago 2020

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Si no preguntas, no tendrás que oir lo que no quieres escuchar

Sílvia Cóppulo

Cuando no hay división de poderes, y todo el poder se concentra en torno a un único individuo, estamos ante una dictadura. El totalitarismo no permite ninguna expresión ni de la diferencia, ni de la división.

La democracia, por el contrario, reconoce y gestiona respetuosamente la división de opiniones. El acuerdo democrático consiste en respetar y canalizar el desacuerdo.

En Catalunya hay división de opiniones. Hay personas que querrían constituirse en Estado independiente, y hay otros que no. No sabemos cuántas votarían que sí y cuántas que no. Ahora bien, la gran mayoría quieren poder decidirlo. Quieren poder expresarse y que se gestione positivamente la división en vez de negarla.

Cuando se convocan elecciones, votamos y expresamos la división de opiniones. Estos que ahora dicen que votar a favor o en contra de la independencia de Catalunya divide, no argumentan nunca que las elecciones dividen. Quizás porque ahora tienen miedo de que el voto popular les haga perder la hegemonía. Si no preguntas, no tendrás que oir lo que no quieres escuchar, y das por decidido lisa y llanamente el actual 'statu quo' de España y Catalunya.

Estamos en contra de las falsas unanimidades, a favor de la expresión de la división de opiniones y a favor de los mecanismos que la gestionen. Multiplican el sentido democrático de una sociedad madura, responsable y plural.