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Los amargos tuits de Jane Austen

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Billete de 10 libras con el rostro de la novelista británica Jane Austen.

Billete de 10 libras con el rostro de la novelista británica Jane Austen.

El único personaje femenino que aparece en los billetes de la libra británica es la reina Isabel de Inglaterra. Hasta hace poco también estaba la política reformista Elisabeth Fry, pero su efigie fue sustituida por Winston Churchill. Caroline Criado-Perez, una bloguera británica de 29 años y origen español, cofundadora de la web The women's room (la habitación de las mujeres), empezó hace unos meses una campaña para que la insigne escritora Jane Austen estuviera presente en los billetes. Para ello, y con sus propios recursos, inició una serie de acciones delante del Banco de Inglaterra (en cuyo comité directivo de nueve miembros que marcan la pauta del banco, desde los tipos de interés hasta los uniformes de los porteros, no hay ninguna mujer). Recogió 35.000 firmas y organizó actos con mujeres vestidas de personajes históricos, desde la escritora George Eliot, la sufragista Emmeline Pankhurst o la luchadora celta Boadicea (que combatió a los invasores romanos en el año 60 antes de Cristo). Por si a los señores del banco les faltaban ideas.

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El ex gobernador del banco, Mervyn A. King, se vio obligado a responder y su único argumento fue que una mujer, la reina, ya estaba en todos los billetes y monedas del Reino Unido y que con ella ya había bastante. Sin embargo, el nuevo gobernador, el canadiense Mark J. Carney, ha anunciado que los futuros billetes de diez libras tendrán el rostro de la autora de 'Persuasión'. Criado-Perez anunció su satisfacción con un tuit que decía: “Un gran día para las mujeres”. Minutos después, empezó a recibir una infernal cadena de tuits donde la amenazaban con violarla, matarla y poner bombas en su casa y en la de su familia. A estas amenazas se suman insultos sin cuento a todas las mujeres que apoyaron la causa de Criado-Perez, como periodistas, catedráticas, abogadas y hasta políticas.

La presión ha sido tan fuerte que Twitter se ha visto obligado a introducir nuevos mecanismos de control para denunciar abusos. Tony Wang, el director de la compañía en Inglaterra, ha publicado una disculpa a todas las mujeres que han sufrido abusos en Twitter. Y aquí viene donde a mí, personalmente, se me cruza el cable. Porque, desde mi punto de vista, la cuestión no es que una serie de gente amargada y repugnante vuelque su mierda en Twitter, ni que los del Banco de Inglaterra no hayan leído 'Orgullo y prejuicio' o les parezca que Mr. Darcy es un petimetre insoportable. Ni tan siquiera que solo el 6% de los cargos directivos en los bancos de todo el mundo estén ocupados por mujeres. El problema es que si una cosa tan banal como el género de las caras que aparecen en los billetes provoca este odio malsano, ¿qué va a pasar cuando se toquen temas realmente relevantes para la igualdad entre los sexos? Francamente, aterra pensarlo.