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La canción del verano

Ramón de España

El verano se acerca a su conclusión y sigo sin escuchar en ninguna parte La cerveza, el último esfuerzo de Georgie Dann por alegrarnos la canícula. Dejando aparte el hecho de que una sociedad que ignora a Georgie Dann es una sociedad enferma, es indudable que otros temas se han impuesto a La cerveza. Pensemos en Get lucky, de Daft Punk, esos franceses que no se quitan el casco ni para ducharse: suena por todos lados y hasta corre por Youtube una versión delirante a cargo del humorista Stephen Colbert en la que aparecen todo tipo de famosos, de Ashton Kutcher a Jeff Bridges pasando por Hugh Laurie y el mismísimo Henry Kissinger (hilarante el momento en el que Colbert se le cuela en el despacho con su baile descoyuntado y el antiguo Secretario de Estado de Nixon llama a seguridad).

Pero mi canción favorita del verano es Blurred lines, de Robin Thicke: si alguien puede llegar a hacerle sombra a Pitbull y arrebatarle la corona de Rey de los Garrulos es él, créanme. El videoclip de Blurred lines me ha alegrado el verano, aunque dudo de que sea del agrado de las feministas. Se trata de una fantasía pueril en la que los hombres, bien trajeados, bebemos, fumamos y damos unos pasitos de baile rodeados de mujeres bellas, prácticamente desnudas, que dudan entre reírnos las gracias y pasar de nosotros. Admirador confeso del gran Hugh Hefner, Thicke no descuida los elementos paródicos, convirtiendo su propuesta en algo divertido e inofensivo, alejándose del machismo violento del gangsta rap, con su chandalismo radical, su amor a las cadenas y demás elementos bling bling y sus malcaradas jamonas de barriada.

Toparse en un zapeo con Blurred lines es disfrutar de un tema estupendo y del mejor escapismo audiovisual de este verano. El machismo juguetón de Thicke se queda en la fase previa a las groserías de Pitbull y resulta más anglosajón, contenido, más cercano a Dean Martin que a James Brown. Hace un mes no sabía quién era, pero le adoro. Lo siento por Georgie Dann, pero ya decía Dylan que los tiempos están cambiando.

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