30 oct 2020

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La rueda

Algunas promesas políticas

Nacho Corredor

El día siguiente al pleno monográfico del Parlament sobre juventud, antes de las vacaciones parlamentarias, los líderes de las juventudes socialistas lo analizaban en una terraza del centro de Barcelona. Ahí estaba Javi López, álma mater de ese pleno, que consiguió que el Parlament aprobara una inversión de 225 millones de euros para paliar los efectos del paro juvenil en Catalunya gracias a un error en el sentido del voto de ERC. Todos los portavoces dijeron estar preocupados por los jóvenes, pero muchos preferían invertir el tiempo en grandilocuencias diciendo estar preocupados a invertir en políticas públicas. ¿Se materializará?

López es probablemente el líder juvenil más brillante e inteligente de los partidos catalanes, el más culto y el más raro. En la celebración improvisada le acompañaban algunos de sus colaboradores más estrechos, como David Lizoain, graduado en Harvard y mano derecha de López. O Arantxa Calvera, la mano de hierro de la organización, que en estos momentos ronda por el Capitolio en Washington. Una imagen, en conjunto, alejada de la trivial simplificación generalizada que invita a pensar que los jóvenes de los partidos son siempre unos parásitos sin formación.

Una conversación con López o Lizoain, que andan también en estos momentos por Estados Unidos, siempre pasa a convertirse en una obligada entrevista. Hay que escucharlos, cuestionarlos y, en ocasiones, hacerles caso. Sus diagnósticos, en horas bajas en cuanto a popularidad, acertados o no, vienen siempre acompañados de referencias a libros, artículos, series (su última recomendación es The thick of it), películas o estudios científicos. Y eso, que debería ser lo habitual en cualquier conversación de política y con políticos, no deja de ser una excepción que merece la pena destacar y es digna de ser más aprovechada.