TÚ Y YO SOMOS TRES

Punset, feliz con la pierna rota

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Punset, en videoconferencia con la neuróloga Tali. (’Redes’, La 2).

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Gracias a que La 2 ha decidido comenzar a colocarnos reposiciones del programaRedes, hemos descubierto, comprendido, entendido, cosas que nos habían pasado inadvertidas antes. Por ejemplo, el accidente que tuvoPunset meses atrás, en Londres, en el que se rompió la tibia y el peroné. Sabíamos que tuvo que suspender la entrevistaface to facecon la neurocientífica Tali Sharot, y que se tuvo que contentar con una charla a través de videoconferencia. ¡Ahh! Qué tremendo debió ser para él no poder estar junto a científica tan juncal, pensábamos en casa. Pero ahora, en la reposición, hemos advertido quePunsetno estaba deprimido. En absoluto. Todo lo contrario.Punsetestaba gozoso y radiante. Lo hemos comprendido porque hablando precisamente de cómo ser feliz en este mundo, en este valle de lágrimas, le decía a la sugestiva neurocientífica británica desde la distanciavideoconferencial:«Tali, he estado muchos años estudiando la dimensión de la felicidad, y he llegado a una conclusión: la verdadera felicidad es cuando estás en la antesala de la felicidad». ¡Ahh! Nos estaba diciendoPunset-ahora lo hemos entendido- que su accidente doméstico, su pata quebrada, le ha servido para retrasar el placer de sentarse junto a tan hermosa dama. Y paladeando ese retraso, pensando en que cuando esté bueno podrá acercarse físicamente aTali, nuestro ilusionadoPunsetalcanzó cotas de felicidad máxima.

INFELICIDAD EN LA MONCLOA. La actualidad política nos acaba de ofrecer una escena exactamente contraria a la felicidadpunsetiana: la infelicidadmonclovitadurante la visita del primer ministro polaco. Lo vimos ayer en casi todos los informativos deltelehipódromoestatal. Estaban de pie, frente al atril,Mariano Rajoyy el primer ministro de Polonia. Y mientras hablaban de los acuerdos alcanzados, nadie les hacía ni puñetero caso. Ni nosotros como audiencia, ni los presentadores de las cadenas teníamos el más mínimo interés en saber qué habían acordado. Mientras hablaba el ministro polaco los presentadores/as hablaban más alto, por encima de sus palabras, y se preguntaban, ansiosos, cuándo comenzarían las preguntas aRajoysobre Luis Bárcenas. ¡Ahh! Este mandatario habrá experimentado una gran infelicidad. Tome notaRajoy, aunque se empeñe en negarlo:Bárcenasestá condicionando la agenda, y la imagen, del Gobierno de España.